«Estoy seguro de que muchos niños vendrán al partido por ver a Aspas»

X. R. C. VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

El técnico del rival copero, Javi Prendes Arango, dice que no tienen ninguna posibilidad de pasar

28 oct 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Javi Prendes Arango (Cudillero, 1969) es el entrenador del Puerto de Vega, rival del Celta en la primera eliminatoria de la Copa del Rey. El asturiano, que jugó en el Racing de Ferrol tres temporada y les metió un gol a los celestes en un choque copero en Balaídos, dice ser realista cuando afirma de un modo categórico que su equipo, de la Primera Astur (Preferente en Galicia), no tiene ninguna posibilidad de eliminar a los de Claudio Giráldez. Pero, más allá del resultado, no tiene duda de que están ante un día histórico para el club, para el equipo y para todo el occidente asturiano.

—¿Cómo están viviendo los días previos al partido de Copa?

—La Copa te desvía un poco porque es una cosa histórica, en el occidente de Asturias no se vivió nunca, el club debe tener 100 años y este es el partido más importante. En liga vamos bastante bien y si ganamos el partido que tenemos aplazado, estamos en fase de ascenso. Para la Copa, estamos con mucha ilusión, muchas ganas y mucha motivación.

—¿Qué le parece el Celta como equipo?

—Es un club histórico, que está entre los diez primeros del ránking de la historia de la liga. Yo estuve tres años en el Racing de Ferrol y no vamos a descubrir quién es el Celta. Si quieren, seguro que nos van a achuchar mucho y empujar mucho, está claro, no vamos a poder competir. Es cierto que tenemos dos ojos, dos piernas y dos brazos igual que ellos, pero el nivel de exigencia no es el mismo. Yo tengo futbolistas que van a venir del trabajo a jugar.

—La diferencia en este tipo de partidos parece estar, sobre todo, en el aspecto físico.

—No hay más. Lo bueno y lo malo se acorta con el entrenamiento, no hay otra. Estoy seguro que al 90 % del Celta, si los metes con nosotros, a los tres meses van a ser futbolistas de Preferente, porque no tendrían la exigencia de los compañeros para entrenar y competir.

—¿Le gustaría que jugara Iago Aspas?

—Decir que sí sería faltarle al respeto a los demás, pero Iago representa lo que es el Celta y es una institución no solo para su club, sino para Galicia. Nadie va a discutir el comportamiento tanto dentro como fuera del campo de Aspas y claro que nos gustaría. Estoy seguro que muchos niños van a venir al partido por ver a Iago.

—¿Cómo le va a jugar al Celta: va a ir a por ellos o a esperarles?

—Yo creo que sería de locos ir a por ellos. A estos equipos, cuantos más espacios les dejes, más fácil jugarán. Tenemos que estar juntinos, estar muy bien posicionados, atacar muy bien los espacios, dársela al más cercano y no complicarse la vida, no hay más. Tenemos que defender mucho por detrás del balón, no queda otra.

—Solo llevan un gol en contra, parecen un equipo muy serio a nivel defensivo.

—Sí, pero para nuestra categoría. En seis partidos, solo llevamos un gol en contra y desde que comenzamos a competir, llevamos 13 jornadas invictos. En ganas no nos gana nadie, pero no los podemos enfadar mucho porque si no, igual nos meten diez.

—¿Ve alguna posibilidad de pasar?

—No.

—¿Así de rotundo?

—Hay que ser realistas. Si todavía fuera un equipo de Primera RFEF, igual había alguna.

—¿Está muy alborotado el vestuario?

—No, tienen mucha motivación, pero, al mismo tiempo, saben lo que hay.

—Usted jugó como futbolista un partido de Copa contra el Celta y le marcó, ¿espera que los suyos hagan lo mismo?

—Habíamos empatado a unos aquel partido. Fue una galopada tras un pase interior que me dieron, me planté delante del portero, lo regateé y era el 0-1, aunque después nos empataron. Recuerdo a Balaídos como un campo apetecible para jugar.

—¿Es su primer gran partido como entrenador?

—A nivel de historia, sí. Salvo el Sporting y el Oviedo, nadie ha jugado un partido de este renombre en su historia. Es el más importante por lo que significa.

—¿Esta eliminatoria le ha alterado un poco la vida en los últimos quince días?

—Por supuesto. A nivel nacional, habla todo el mundo del partido y aquí, en Asturias, más. El Principado tiene un millón de habitantes, en el occidente debe tener unos 300.000 y de esos, 250.000 hablan del partido.

—¿Habrá concentraciones como en el fútbol profesional?

—Vamos a quedar a las dos y media para comer, después iremos para el campo y allí hablaremos.

—¿Qué tal está el campo de Navia que albergará el partido?

—Espectacular. Lo están mimando mucho, hay mucha gente cuidándolo. Yo voy a entrenar hoy allí y creo que es un tapete.