Jutglá, Durán y Aspas se unen a Borja y los delanteros firman el 81,2 % de los tantos en una liga en la que los vigueses necesitan más de un gol para ganar
28 oct 2025 . Actualizado a las 05:00 h.El Celta necesita más de un gol para ganar. Lo dicen los números de la actual y las anteriores temporadas. Por eso el conjunto de Claudio Giráldez precisa del acierto de sus delanteros y hasta ahora solo estaba contando con los goles de Borja Iglesias. Pero Pablo Durán, Ferran Jutglà y Iago Aspas también han entrado en fase productiva y entre los cuatro suman nueve de los once goles que el conjunto vigués lleva en liga (1,1 de media). La cosecha se completa con el tanto de Hugo Álvarez, que también ha jugado en el frente ofensivo, y el de Javi Rueda desde el carril. Entre los jugadores con etiqueta de atacantes en el equipo, quedan por marcar Bryan Zaragoza y Swedberg, que ya lo hizo en Europa.
Hasta el partido de El Sadar, el Celta nunca había marcado más de un gol a favor en liga. En siete de las ocho veces que lo hizo, acabó empatando (1-1), pero en Elche ese mismo gol no le alcanzó para salvar un punto y terminó perdiendo (2-1). El Getafe, que también había marcado dos tantos en Vigo, fue el único día en que los vigueses se quedaron a cero, y terminó llevándose el triunfo. El Osasuna también marcó dos goles, pero, en esta ocasión, los de Giráldez encontraron la efectividad perdida y anotaron tres dianas con cinco tiros a puerta. Además, firmando la remontada del curso, un arte que el equipo cultiva con el porriñés hasta el punto de que la mitad de sus victorias en Primera (11 de 22) han sido volteando marcadores. Desde el primer día, en el Sánchez Pizjuán, en el ejercicio 23/24.
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«No tengo ninguna duda de que mis delanteros van a hacer goles», repitió en varias ocasiones el entrenador del Celta, haciendo una llamada a la tranquilidad en plena sequía. El primero que vio puerta fue Borja Iglesias, que lo hizo al tercer intento ante el Villarreal y luego encadenó tres más en cuatro partidos de liga. Pero el Panda estaba solo en materia realizadora. Pablo Durán no estrenó su libreta hasta que se encontró con su rival preferido, la Real Sociedad, y ahora encadena dos goles en jornadas consecutivas. Ambos, para dar puntos a su equipo (cuatro de seis).
Jutglà fue el más tardío de los nueves. El catalán entendió rápidamente el entramado táctico de Claudio Giráldez, aprendió a vivir en un costado con Borja como nueve y a sacrificarse en el trabajo defensivo, pero le faltaba la gasolina del gol y en El Sadar lo encontró por partida doble. Aunque lo negará, el primer gol al Osasuna sonó a liberación. Por eso en plena celebración, terminó llorando sobre el campo abrazado por Borja Iglesias y al resto de sus compañeros.
«Me alegro por Aidoo y por Ferran, que creo que lo merecen mucho y han trabajado mucho en la sombra para tener la actuación que han tenido hoy, uno porque no había encontrado el gol hasta ahora y Joseph porque ha vivido un calvario de lesiones», comentó Giráldez del goleador y del central.
Iago Aspas es un caso aparte. El capitán ya no ejerce de nueve de referencia, sino de todocampista, pero ante el Atlético salvó un punto enterrando el balón casi en la línea y en El Sadar dio una asistencia decisiva. Además, en Europa ha marcado en los dos últimos partidos (a PAOK y Niza). En sus últimos cuatro comparecencias (no jugó ante la Real), ha marcado tres goles y ha dado una asistencia.
La necesidad del Celta de marcar más de un gol por partido para ganar es repite en la Europa League. Ante el conjunto griego, tuvo que remontar (3-1) y ante el Niza necesitó dos tantos (2-1) para quedarse con los tres puntos.
Desde que Claudio Giráldez está en el banquillo celeste, su equipo solo ganó por 1-0 en cinco ocasiones, todas ellas en la campaña pasada: dos en casa a Getafe y Osasuna y tres fuera a Las Palmas, Valladolid y Real Sociedad. Esta temporada, después de doce partidos oficiales, la portería a cero sigue siendo una cuestión pendiente.