Después de levantar dudas durante el verano, sus actuaciones cambian la percepción sobre el portero rumano que hoy busca primera portería a cero
28 sep 2025 . Actualizado a las 05:00 h.En un mes, Ionut Andrei Radu le ha dado la vuelta a la tortilla por completo. En el verano estuvo en el ojo del huracán, dos intervenciones muy mejorables sembraron dudas sobre su figura, pero en los últimos tres partidos, el portero rumano del Celta se ha convertido en una de las piezas destacadas de este preocupante inicio de liga. Ayudó a sumar puntos ante el Girona y el Rayo, y en Stuttgart, pese a la derrota, sostuvo al equipo durante muchos minutos.
Ahora, esas paradas deben servir para mantener la portería a cero, algo que todavía no ha conseguido, y celebrar la primera victoria del Celta, una sensación que tampoco conoce. A modo de aviso, el Elche, invicto en casa, marcó en todas sus contiendas como local y tiene en Rafa Mir a su principal amenaza. El controvertido delantero lleva tres goles.
Hasta la fecha, en los seis partidos de liga disputados, el guardameta del Celta acumula 17 paradas con una media de 2,83 por contienda. De esas intercepciones, doce fueron a disparos desde dentro el área, lo que demuestra una importante velocidad de reacción. Con estos números, de momento, el exguardameta del Venezia ha vencido la primera batalla. Radu se ha ganado el voto de confianza del celtismo, pero tendrá que afrontar una reválida partido a partido. Él, que lo ha jugado todo.
Radu es una de las tres novedades de un Celta que se sigue apoyando en la continuidad de gran parte del plantel y, por el momento, es el que saca mejor nota de los tres, porque Ferran Jutglà hace muchas cosas, pero le falta el gol, y Bryan Zaragoza todavía no ha terminado de explotar, aunque en algún partido dejara un margen para la esperanza.
A priori, el portero será uno de los pocos que repita con respecto al sábado pasado en Stuttgart. Porque salvo en los carriles, por las bajas, casi todo apunta a equipo nuevo. Comenzando por la primera línea de contención del portero, una tripleta de centrales que podría estar formada por tres jugadores con pasado reciente en el Celta Fortuna: Manu Fernández, Yoel Lago y Carlos Domínguez. La apuesta de Vallecas sin el serbio Mihailo Ristic.
En la sala de máquinas, el más fijo debería ser Hugo Sotelo, que entró en la recta final en Alemania, y la otra plaza se la deberían disputar Miguel Román y Damián Rodríguez. En ataque, Claudio tiene piernas frescas para escoger, con Borja Iglesias y Bryan Zaragoza, Swedberg como primera opción ya que Hugo Álvarez apunta a la reconversión dados los problemas en los carriles.
Todo, con el único objetivo de sumar el primer triunfo en liga al séptimo intento, una marca que ya es la tercera peor de la historia y que amenaza con llevar al Celta a los tiempos del blanco y negro. Radu es el primer eslabón para que eso no ocurra.