Los pilares de la explosión celeste

LA VOZ VIGO

GRADA DE RÍO

M.MORALEJO

Crecimiento, confianza, convencimiento y rotaciones, las claves de un Celta candidato a Europa y con el cartel de revelación de la temporada

08 abr 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

El verano pasado, se marchó Strand Larsen; en invierno, lo hizo Tasos Douvikas. En teoría, el Celta perdía un buen puñado de goles con respecto a la temporada pasada, pero lo que para otros sería un problema, para Claudio Giráldez se convirtió en la oportunidad de apostar por Pablo Durán, primero, y Fer López, después. El dato simplemente es un ejemplo más de la filosofía del club vigués, que apostó por un elenco de jugadores de casa con pasado muy reciente en la Primera Federación y en muy poco tiempo, su crecimiento ha sido «brutal», la palabra preferida del entrenador. Porque están convencidos de la idea, tienen la confianza del club y el depósito lleno para la recta final debido a la política de rotaciones. Todo, sin abandonar un solo momento una idea definida de juego.

CRECIMIENTO

De la Pinilla a Son Moix

Hace poco más de un año, mientras el Celta buscaba aire con Benítez y se encomendaba a Larsen, los entonces jugadores del B Pablo Durán, Alfon y Javi Rodríguez, que comenzó como suplente, jugaban ante el Teruel en La Pinilla. Los tres formaban parte de un filial en el que no era titular Fer López y los cuatro fueron piezas importantes en la remontada de Son Moix, que llevó a los vigueses a la séptima plaza. El mismo ejemplo es válido para los Damián, Hugo Álvarez y compañía. Todos han ido creciendo a lo largo de la temporada y su cénit todavía parece lejano.

CONFIANZA

Rendir por encima de lo esperado con el aval del entrenador

Claudio Giráldez, con su cuerpo técnico, cuida como nadie la faceta psicológica y desde el primer momento, los jugadores, tantos los jóvenes como los veteranos, se han sentido arropados. Esa confianza ha generado que, en muchos casos, el rendimiento haya estado por encima de las expectativas. Cuando comenzó la temporada, jugadores como Durán o Alfon no estaban llamados a tener tanto protagonismo ni ser tan importantes, pero se lo ganaron al pulso, demostraron en el campo que tenían nivel para jugar en la máxima categoría y se consolidaron en el equipo. Con sus días mejores y peores, pero con picos de productividad muy importantes.

CONVENCIMIENTO

Una plantilla convencida de una idea

No hay fisuras en el vestuario del Celta. Los jugadores creen en el modelo de juego de Claudio Giráldez, un técnico que todos consideran que los hace mejores jugadores. Basta con escuchar a Borja Iglesias: «Me ha dado una vida tremenda. Estaba en un momento complicado, ha confiado en mí y me ha devuelto la ilusión para entender lo que está pasando en el campo». Los jóvenes tampoco tienen ninguna duda sobre lo que aporta el entrenador: «Mi confianza en Claudio es plena», comentó Javi Rodríguez en más de una ocasión. Todos entienden a la perfección la idea de juego a partir del 3-4-3 y se identifican con ella.

 

ROTACIONES

Un equipo que llega fresco a la hora de la verdad

Las rotaciones de Claudio Giráldez, que no repitió once en las 30 jornadas de liga disputado, no solo tienen enchufados a todos los jugadores, sino que permite que lleguen frescos a la recta final de liga. Quedó demostrado en la segunda mitad ante el Mallorca, cuando el conjunto celeste demostró una importante superioridad física ante un rival que pasa por ser uno de los equipos con mayor poderío en este apartado.

APUESTA

Una idea definida de juego

El momento crítico del Celta fue el arranque del 2025, pero haber sumado un punto de 12 posibles no desvió al entrenador porriñés de su idea de juego. Claudio Giráldez mantuvo el 3-4-3 como sistema matriz y su filosofía de juego, y el equipo recuperó el camino del éxito para firmar su mejor racha de la temporada con ocho jornadas sin perder.