El Celta necesita comprar gol

LA VOZ VIGO

GRADA DE RÍO

JAVI COLMENERO - LOF

Los vigueses acumulan dos años consecutivos anotando 43 dianas en liga, la tercera cifra más baja desde el regreso del equipo a la máxima categoría

13 jun 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

En la libreta de los deberes de Luís Campos para el mercado estival del Celta puede ir añadiendo el epígrafe «comprar gol». Porque el conjunto vigués se ha quedado en 43 dianas a favor esta temporada, idéntico número que la anterior, el tercer peor registro del equipo desde su vuelta a Primera, en el 2012. De los 43, Iago Aspas, con un problema crónico de espalda, marcó doce y Gabri Veiga, que tiene todas papeletas para no estar el próximo curso, 11. Entre los dos, más de la mitad.

El Celta siempre ha tenido fama de equipo ofensivo. Una etiqueta que confirman sus cinco temporadas por encima del medio centenar de goles, pero en los dos últimos años, el equipo perdió 12 tantos con respecto al curso 20/21, cuando acabó octavo de la mano del Chacho Coudet. Todo, a pensar que el curso 21/22 tuvo el Zarra entre sus filas.

El problema se ha convertido en serio. De los atacantes con contrato en vigor, Strand Larsen marcó tres dianas y Gonçalo Paciencia, dos; solo Iago Aspas dio la talla entre los jugadores de vanguardia, pero está por ver cuál será el rendimiento del moañés el próximo curso después de que solo pudiese jugar 104 minutos en los últimos seis partidos (ante el Athletic no estuvo ni convocado). Si la espalda le deja, seguirá siendo un futbolista fundamental, pero el Celta no puede permitirse el lujo de quedarse sin un hombre gol que pueda ser la alternativa al moañés tanto en número de goles como incluso en generación de juego, y el gol en el mercado siempre es lo más caro.

La primera opción pasaría por un paso adelante de Larsen, que demostró muchas cosas buenas en el juego este año, pero se quedó en tres dianas, un bagaje demasiado escaso para un delantero centro que costó 11 millones de euros. A priori, es el único escudero de Aspas que podría seguir, ya que Haris Seferovic finalizó su cesión y vuelve al Benfica y está por ver si Paciência cumple el segundo de los tres años de contrato que tiene en Vigo. El luso fue el delantero menos utilizado y solo tuvo continuidad en el tramo inicial de liga; terminó el curso con dos goles, los mismos que tarjetas amarilla recibidas.

Otra opción pasaría por darle cabida en el equipo a Julen Lobete, el jugador fichado por el Celta a la Real Sociedad el pasado verano y cedido al RKC Waalwijk de la Eredivisie holandesa. El vasco finalizó la temporada con cuatro goles después de disputar 29 partidos. Su última diana la marcó en el mes de mayo al FC Volendam. Está por ver cuál será el futuro del donostiarra en Vigo. Desde la cantera, Lautaro de León tuvo un buen final de liga y el club le renovó hasta el 2027, pero no está nada claro cuál será el destino final.

En este escenario, Luís Campos está obligado a encontrar el mejor socio posible para Iago Aspas con el objetivo de superar el nuevo la opción de los 50 goles (1,3 por partido), una cifra que en teoría debería permitir a los vigueses vivir un año más tranquilo siempre que incida en el trabajo defensivo. La pasada temporada, solo hubo siete equipos con menos gol que el Celta y de ellos, descendieron dos (Elche y Valladolid).

Seis tantos a balón parado, 35 en juego dinámico y dos del rival en propia meta

Los 43 goles marcados por el Celta en la temporada recién finalizada tienen un claro reparto: 35 de ellos han sido conseguidos en un ataque dinámico; seis, por medio del balón parado (dos de ellos, de penalti) y otros dos, marcados por el rival en propia meta. Dentro de la división de los 35 tantos en el denominado juego dinámico, solo uno ha sido calificado como contraataque rápido, siendo los 34 restantes en una jugada de ataque combinativo, como los dos últimos anotados por Gabri Veiga.

En estrategia, el Celta sumó seis dianas el pasado curso, tres de ellas de saque de córner, una de falta lateral y dos de penalti, marcados por Iago Aspas al Real Madrid y el Espanyol. El de Moaña falló una pena máxima ante el Valladolid. Por el contrario, los celestes no marcaron un gol de falta directa. A mayores, los vigueses se vieron beneficiados por dos goles en propia meta, uno de la Real Sociedad y otro del Rayo Vallecano.

Del 30 al 45, nueve goles

Repartiendo cada tiempo por cuartos, el tercero del primer tiempo es el más prolífico para el Celta, que anotó nueve dianas entre el 30 y el 45, una de ellas, el primer gol de Gabri al Barça. En el primer cuarto de hora marcó cuatro y en el segundo, seis. En la prolongación, antes del descanso, consiguió uno. En total, fueron 20 goles en el primer tiempo.

En el segundo tiempo, los vigueses marcaron tres más (23), siete en el primer cuarto, ocho en las dos frecuencias siguientes (del 60 al 75 y del 75 al 90). En el último cuarto de hora, los célticos marcaron cinco goles y en la prolongación del partido, dos.