El muro le apareció al Celta en el kilómetro 39 y después de cuatro partidos sin moverse, los vigueses quieren cruzar la meta de la permanencia ante el Girona
23 may 2023 . Actualizado a las 05:00 h.Carlos Carvalhal ha definido como «una maratona» la tarea de la salvación del Celta. Hace cuatro jornadas que el equipo pasó por el kilómetro 39 y divisó a la vuelta de la esquina el 42, pero las piernas le han fallado en la recta de meta y dos equipos ya le han adelantado en el esprint final, porque sus extremidades se han parado y se han atascado antes de tiempo. El luso ha apostado por resetear al plantel y esta tarde espera aprovechar la quinta oportunidad para cerrar el objetivo y dar por finalizada una carrera de fondo que está resultado más dura de lo previsto.
El Celta, como de costumbre, comenzó el maratón en el furgón de cola, pero como un buen fondista, apuró el paso y fue recogiendo cadáveres a mitad de carrera hasta colocarse cerca del grupo cabecero. Sin embargo, un parón a medio camino le frenó en seco y, desde marzo, a duras penas ha sido capaz de dar cinco zancadas para atrapar el objetivo.
El temido muro ha aparecido en el 39, los últimos kilómetros se están haciendo interminables, física y mentalmente, y lo que antes parecía un buen final como base de un mejor principio, en la temporada del centenario, se está convirtiendo en una pesadilla.
Con las piernas cargadas y sin tiempo material para pasar por el taller, Carvalhal fía toda su apuesta al aspecto mental. Quiere que el equipo se olvide de los partidos con Villarreal, Getafe, Valencia y Athletic y se enfoque solo en el futuro. Ganar hoy sería la salvación virtual, porque 42 puntos parecen más que suficientes, aunque no sería matemático, ya que hay riesgo de triple empate (con Getafe y Valladolid, si estos suman 7 puntos) que condenaría al conjunto vigués.
El problema para avanzar hasta el kilómetro 42 es que su paso corto tendrá que competir con un Girona de zancada larga, en pleno esprint a la conquista de Europa después de verse salvado. Porque antes del fatídico parón de marzo, el conjunto catalán tenía un punto menos que los vigueses y nueve partidos después, se han marchado hasta los 48, nueve más que los célticos.
Los gironís son uno de los cinco rivales que han superado al Celta en esta última parte del trayecto (Mallorca, Sevilla, Valencia y Almería completan la terna) y llegados a este punto, lo mejor es mantener la posición, la décimo quinta, y entrar en la línea de meta cuanto antes. Máxime si en esta prueba de fondo el conjunto vigués no puede contar (en plenas condiciones) con un futbolista diferencial como Iago Aspas.
No perder el paso encajando un tanto a las primeras de cambio será la primera premisa para quitarse de encima todos los fantasmas. A falta de tres etapas, ha llegado el momento de colgarse la medalla de finisher.