El Celta regresa al pasado

X. R. C. VIGO

GRADA DE RÍO

Oscar Vázquez

Los vigueses bajaron su rendimiento en las tres últimas jornadas, en las que volvieron a aparece la posesión estéril, las facilidades defensivas y los problemas en ataque

18 abr 2023 . Actualizado a las 22:25 h.

El parón de marzo no le ha sentado nada bien al Celta. Después del receso de selecciones sus indicadores se asemejan más a la época pretérita que a los tiempos de Carlos Carvalhal. El juego se ha vuelto más previsible y menos vertiginoso, el equipo acapara la posesión de balón en balde, la estrategia eleva de nuevo la media de goles encajados a 1,6 en las tres últimas citas y las ocasiones en ataque menguan hasta el punto que Iago Aspas rescató uno de sus avisos del inicio de curso sobre los males del equipo: la falta de calidad en el último. El técnico lo reduce a un «percance en el camino», pero sumar dos puntos de los últimos nueve invita a pensar en cerrar la salvación cuando antes para adentrarse después en la tierra de nadie.

JUEGO

Un equipo más atascado que antes del parón de marzo

El Celta es el decimosexto en una hipotética clasificación de las tres últimas jornadas con dos puntos, guarismo que iguala el Getafe y empeoran el Valencia (1) y Espanyol y Elche (0). Pero, números al margen, las sensaciones no son las mismas. Al Celta le falta pegada en ataque y consistencia en defensa, pero, sobre todo, mantener la línea de juego anterior al parón, cuando la circulación era fluida y la velocidad, un arma decisiva. Quizás alguno de los jugadores que alcanzaron su pico de forma ahora tiene que recuperar su mejor versión.

LA POSESIÓN

El 73,3 % para nada

Carvalhal dijo no hace mucho tiempo que la posesión de balón no le interesaba para nada y en el pospartido del Mallorca dijo algo parecido, incidiendo en que lo que cuenta son los goles. La afirmación de hace semana era una declaración de intenciones que rompía con el pasado, con una tradición de larga duración que decía que en el ADN del Celta estaba en ser protagonista. Por ahí comenzó a descoserse el equipo de Eduardo Coudet. El lunes, después de mucho tiempo, el Celta volvía a empaparse de balón, pero tener la pelota tres cuartas partes del partido no le sirvió para nada.

GOLES ENCAJADOS

Cinco dianas en los tres últimos partidos

Una de las claves de la recuperación del Celta era su solidez defensiva. De repente, los vigueses cambiaron la media de dos goles encajados por contienda en los tiempos del Chacho por estar casi cuatro encuentros sin encajar un gol tras los ajustes de Carvalhal, pero en la tres últimas jornadas, los vigueses encajaron cinco goles y el ratio se ha disparo de nuevo a los 1,6 por contienda. Recuperar el músculo defensivo se antoja capital de cara a la recta final de temporada.

LA ESTRATEGIA

Cuatro partidos encajando tras saque de córner

En Cornellá comenzó una secuencia que todavía no tiene freno. Aunque se hable de balón parado en general como el gran talón de Aquiles del Celta en esta serie, en realidad los cuatro goles recibidos han venido de saque de córner. Los tres primeros, de Espanyol, Almería y Sevilla, de forma directa, y el del lunes, tras un despeje inicial de Unai Núñez que dio origen a una segunda jugada y el posterior gol de Amath. Por el momento, Carvalhal no está preocupado por este aspecto: «Antes, en cada córner, tenía que rezar dos avemarías y tres padrenuestros; ahora no siento eso».

 

DESARROLLO

Tres partidos por detrás en el marcador

Al principio de liga, encajar un gol era sinónimo de caerse; luego, con el entrenador luso, el equipo demostró capacidad de reaccionar para reponerse a marcadores adversos y rescatar puntos, pero ir siempre por detrás en el marcador no es el mejor camino para el éxito y el Celta comenzó perdiendo los tres últimos partidos. Los dos primeros los terminó empatando, pero ante el Mallorca pagó caro el error inicial. Desde que comenzó la racha de los siete partidos sin perder, el Celta solo había ido por detrás en Anoeta hasta el partido con el Almería en Balaídos.

EL ÚLTIMO PASE

Aspas desempolva el argumento del principio de curso

Iago Aspas comentó en los peores momentos de la temporada que el Celta pagaba la falta de calidad en el último pase. El moañés explicaba que el equipo había perdido ese don con respecto al curso anterior y después de la contienda ante la tropa de Javier Aguirre, volvió a repetirlo: «Nos falta la calidad del año pasado para dar el último pase y cuesta más». Gabri Veiga, con su llegada, se había convertido en la alternativa a los pases filtrados de Denis Suárez, pero el porriñés se perdió la visita al Pizjuán y los problemas físicos no le dejaron tener el mejor día ante el Mallorca. Como dato, acaparando el balón, el Celta solo dio nueve pases claves en el último partido, cuando su rival, casi sin oler el balón, tuvo seis.

TIROS

Tres disparos entre palos en 12 intentos

Dominio y oportunidades no siempre van de la mano. El Celta disparó en 12 ocasiones en el último partido, pero solo tres cogieron portería y un cuarto se fue al travesaño. El Mallorca, con cuatro intentos menos en el cómputo global, tiró dos veces a puerta e hizo gol. Además, y al margen de la estadística, los bermellones estuvieron cerca del gol en cuatro ocasiones más. Dos con tiros muy ajustados de Amath y otras tantas en remates del central Dennis Hadzikadunic en lances de estrategia.

RACHA

De siete sin perder a tres sin ganar, igualando la peor serie de Carvalhal

Las rachas enseguida cambian de bando si los empates están de por medio. El Celta entró al campo con una serie de siete partidos sin perder y como tercer mejor equipo de la segunda vuelta, pero la derrota ante el Mallorca, unida a los empates anteriores con Almería y Sevilla, hace que la secuencia actual sea de tres partidos sin ganar, con dos puntos cosechados sobre nueve posibles, repitiendo los números del inicio de Carvalhal, cuando a la derrota en el estreno le unió dos empates más. Con el luso los vigueses le ganaron al Elche en el cuarto partido.

CLASIFICACIÓN

Pendientes de certificar la salvación y camino de la tierra de nadie

Europa, por el momento, parece quedar aparcada y el escenario actual invita al Celta a buscar la salvación lo antes posible para adentrarse después en la tierra de nadie en la que tanto tiempo residió en el final de la campaña pasada. Según las cuentas de Carvalhal, los vigueses necesitan dos triunfos en nueve partidos para sellar la continuidad en Primera. Elche y Getafe, dos duelos directos antes del parón por la final de la Copa, parecen señalados en rojo. Antes, el Real Madrid, y, en medio, el Villarreal.