El atacante suizo ha ofrecido variaciones ofensivas y minutos de calidad en sus primeras apariciones con el Celta
25 feb 2023 . Actualizado a las 05:00 h.La ventana invernal de fichajes resulta, por lo general, una aventura de muchas necesidades y pocos alivios. El Celta, en estos últimos años, ejemplificó esa situación, especialmente en su frecuente búsqueda de ese «tercer delantero» destinado a sumar cuota de gol y rendimiento ofensivo al equipo.
Haris Seferovic llegaba hace unas semanas a Vigo con esa premisa, pero con un currículo diferente al de otras incorporaciones del pasado. Con casi una centena de participaciones con el combinado nacional suizo y registros tan prolíficos como los de su paso por el Benfica, la principal duda residía en su historial más reciente. En el Galatasaray, con una importante competencia (Mauro Icardi y Bafétimbi Gomis), no logró hacerse un sitio ni dejar una buena imagen en los minutos que tuvo.
Carvalhal recibía al suizo falto de rodaje competitivo, pero con el conocimiento de lo que es al pleno de sus capacidades. No es casual: el Sporting de Braga fue una de sus víctimas preferidas durante sus mejores años. Por ello, no sorprende tanto que se haya convertido con premura en un recurso para las segundas partes de los partidos. Su impacto ha sido inmediato. En el Benito Villamarín, su estreno como celeste, fue fuente de ventajas y situaciones de peligro durante la media hora que disputó. En Anoeta, saltó al césped tras el descanso, dejando un rendimiento semejante en la punta. En sus primeras jornadas, hay una reciprocidad clara entre la confianza que ha recibido y el nivel de sus aportaciones.
Seferovic es un nueve de corte referencial, rematador, dado a la disputa al igual que Jørgen Strand Larsen, pero que da lugar a variaciones con su entrada. Indagando en el detalle y la diferencia sobre el campo, el helvético es técnicamente más cuidadoso en sus controles y su manejo de la pelota. Cuenta con un grado más de autonomía e inventiva que el noruego cuando recibe y decide. Su hábitat es el área, pero muestra movilidad en la zona de finalización y en determinadas situaciones de construcción de la jugada. Al ser zurdo, por ejemplo, tiende a trazar diagonales hacia espacios libres en el lateral izquierdo del área, generando arrastres y activando a compañeros de segunda línea para que puedan aparecer al remate. Por características como estas, también firmó un buen número de asistencias de gol en su paso por Portugal.
El fichaje parece haberse ganado ese rol de sustituto habitual a través de su rendimiento y de los registros diferentes que ofrece, e incluso parece que, adquiriendo más rodaje, pueda llegar a ser titular en un futuro próximo. Ha presentado los primeros visos de ser una buena noticia para esta segunda vuelta, activando una nueva competencia con Strand Larsen y aumentando la cantidad de herramientas y argumentos de los que dispone el equipo en el frente ofensivo. No ha tenido su cita todavía con el gol, pero lo ha estado merodeando con buena intención en estos primeros tres partidos. En tiempos de parches, el Celta se topó con un recurso. Una pieza que va a más y que se suma a las buenas sensaciones del equipo en las últimas jornadas.