Cuando la realidad deja en evidencia el discurso

Xosé R. Castro FONDO NORTE

GRADA DE RÍO

MIQUEL BORRÁS - LOF

22 ene 2023 . Actualizado a las 19:37 h.

Dieciocho partidos suponen un espacio de tiempo suficiente para calibrar el potencial real de una plantilla y los datos confirman que la del Celta pertenece al vagón de sufridores de la liga. Los 17 puntos, con 17 goles a favor y 29 en contra en 18 jornadas desvelan problemas en las dos áreas, el peor diagnóstico para cualquier equipo.

Alcanzando este punto del curso, la teoría de que la plantilla actual mejora a la del año anterior ha quedado en evidencia. Las sombras de Brais Méndez y Denis Suárez son demasiado alargadas y pasa factura. El nivel y el comportamiento del elenco actual está muy por debajo de ese décimo límite salarial que debería marcar el punto de exigencia.

Reconocer esa pérdida de potencial y afrontar la realidad debe ser el primer paso para enmendar la situación. Iago Aspas advirtió del nivel en su día, después de un partido, y ayer volvió a tomar la delantera para proclamar, vía redes sociales, que era el momento de afrontar una realidad que coloca al Celta un año más, y va un lustro, en la única batalla de la permanencia. A día de hoy, esa teoría de la adaptación a un escenario desconocido ya no va con los vigueses, acostumbrados al drama de la supervivencia, hasta ahora siempre con final feliz.

En este escenario, los próximos diez días pueden tener una influencia fundamental en el desarrollo de un año especial por el centenario. Es el momento de analizar las necesidades, de evaluar las oportunidades de mercado y de explorar todas las posibles opciones para buscar rendijas en el límite salarial. Y en este contexto, la opción de la salida de Denis debe estar por encima de egos. La permanencia no va de nombres, ni de teorías, va de puntos.

La encrucijada de Mouriño

LA VOZ

La derrota en Mallorca, que aviva la amenaza de descenso, y el inicio de la cuenta atrás para el cierre del mercado estival a diez días vista colocan al Celta en una encrucijada que debe resolver por la vía rápida: o jugarse la permanencia en el año del centenario con una plantilla que ahora está en entredicho o buscar alternativas para poder sortear los problemas de límite salarial. De esa forma podría inscribir a algún jugador antes del 1 de febrero con el comodín de Denis Suárez como la opción más factible y, a la vez, más difícil debido a la decisión de Carlos Mouriño de no dejarle salir sin contrapartida económica a cambio.

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