Llegó extremo al Celta juvenil, fue reconvertido en delantero y en el filial enseña la intensidad de sus genes uruguayos al tiempo que lleva un plan para coger fuerza
06 ene 2022 . Actualizado a las 05:00 h.Lauti llegó a Portonovo a los cuatro meses y nunca regresó a Uruguay, el país en el que nació, pero se siente un charrúa más y en el terreno de juego saca a relucir muchas de las cualidades de los futbolistas de ese país. «Soy muy pesado, muy inquieto y muy fozón», dice de sí mismo el delantero del Celta B, que tiene como referencia a Santi Mina, un futbolista con el que se siente identificado. «Es muy trabajador, tiene gol, da juego al equipo y es muy competitivo, es un delantero en el que me fijo. Es un poco mejor que yo, pero ojalá algún día pueda compararme con él».
Lautaro Bouzada, el uruguayo de Portonovo, ha ido madurando desde su llegada a las categorías inferiores del Celta. Comenzó en el conjunto arlequinado de Baltar en prebenjamines y en el equipo de su localidad permaneció hasta que fue reclutado en el verano del 2017 por la factoría de A Madroa cuando era juvenil de primer año.
En Vigo, tocó cambio. «Tanto Jorge Cuesta como Claudio Giráldez, los entrenadores que tuve en juveniles, me ayudaron mucho en el proceso. Yo llegaba del Portonovo, que era otro fútbol, no tan ordenado y tan táctico, y al principio me costó mucho, pero poco a poco fui cogiendo esas cosas. La progresión es buena, estoy muy contento aquí», comenta un futbolista que llegó a A Madroa como extremo y enseguida fue reconvertido a la posición de delantero centro. «Poco a poco, me fui posicionando más en la delantera y hubo temporadas en juveniles en las que metía bastantes goles. Esperemos que ahora vuelvan».
El proceso también se ve acompañando por un cambio corporal que no pasa desapercibido. «Estoy centrándome en coger un poco de fuerza», algo que le ayuda en las disputas. Para conseguirlo, tiene trabajo extra dentro y fuera del Celta. «El míster me lo pide y el cuerpo técnico me ayuda con tareas y ejercicios, mejorando algún aspecto de gimnasio». Al mismo tiempo, cuenta con un preparador físico personal en Portonovo al que acude cada vez que tiene un par de días libres en Vigo.
Este aspecto todavía fortalece más una de sus virtudes: incordiar a la zaga rival. «Soy bastante pesado, muy inquieto y muy fozón. Intento no dejar respirar al defensa porque si le dejas tiempo, aquí te salen bien con el balón y perjudicas la presión del equipo». Un concepto muy uruguayo de entender el fútbol y que Lauti, ya nacionalizado español y que tiene pendiente volver a su país de nacimiento, tiene muy presente. «Son muy luchadores y en el aspecto futbolístico igual me siento un poco así», comenta.
Un paso adelante
En el Celta B comenzó la temporada dando un paso adelante, marcándole dos goles al Real Unión y demostrando un gran momento de forma. Pero ese día se lesionó y tardó más de dos meses en volver. «Estaba preocupado, la lesión me provocaba molestias cada dos por tres, pero ahora estoy al 100 %». Después de reaparecer en el triste derbi de Ferrol, Lauti ha tenido protagonismo en los últimos cuatro partidos del año y en Tudela ya disputó los 90 minutos. En el filial, se encontró con Onésimo Sánchez, un entrenador «que me echa muchas broncas pero que me ayuda mucho. A veces no entiendo el proceso del juego y él está muy encima de mí».
Y aunque por el momento no parece estar en el radar del primer equipo, a sus 20 años no arroja la toalla. «Si me llega la oportunidad, la voy a aprovechar, pero yo me centro en mi trabajo y en hacerlo lo mejor posible», sabedor de un axioma del fútbol: «Esto da muchas vueltas y hay que seguir currando, trabajar duro para poder llegar lo más alto posible». Tan tópico como cierto.
«El play off es complicado, pero no imposible»
El Celta B regresa el domingo (12 horas, Barreiro) a la liga después del parón navideño. Lo hace para recibir a la SD Logroñés, uno de los contados clubes de accionariado popular (en donde cada socio tiene un voto, y son sus dueños) que existen en el fútbol español.
«Es un partido ante un rival directo, tenemos ganas de resarcirnos del resultado de Tudela. Veo al equipo muy enchufado y con ganas de ganar», comenta Lautaro Bouzada, que sitúa como clave de la segunda vuelta que el Celta B sea capaz de trazar una línea de regularidad, el aspecto que le ha faltado en los primeros meses del campeonato. «Tenemos que adquirir esa regularidad que nos falta a veces en determinados momentos de la temporada». Porque el equipo de Onésimo Sánchez compitió bien en la práctica totalidad de los partidos a excepción de los dos derbis disputados a domicilio y de la despedida de año en Tudela, en donde el Tudelano ganó a costa del filial su primer partido de la temporada. «Ellos salieron enchufados, nosotros veníamos de un viaje duro y de una racha muy buena, y al final tuvimos un pinchazo que intentaremos enmendar el domingo».
Pese a esa irregularidad, Lauti hace un buen balance de lo realizado hasta el momento y piensa que en el objetivo de disputar el play off de ascenso (se clasificación de los puestos segundo al quinto) no es descabellado, aunque no es un reto obligado. «Es complicado, pero no imposible. Tenemos que ir partido a partido sin marcarnos ese objetivo tan grande de primeras, pero somos un gran equipo y podemos competir con cualquiera».
Eso sí, ve la liga a un nivel superior que la antigua Segunda B, aunque siga siendo la tercera categoría del fútbol español. «Hay equipos con presupuestos de Segunda División y eso se nota. Hay equipos muy buenos, con grandes jugadores, pero todos son de esta liga y nosotros podemos competir contra cualquiera». Comenzando el domingo por la SD Logroñés.