Un Balaídos casi como el de antes

LA VOZ VIGO

GRADA DE RÍO

M.MORALEJO

10.774 espectadores presenciaron el primer partido del Celta sin restricciones por la pandemia

18 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

10.774 espectadores presenciaron el duelo entre el Celta y el Sevilla de ayer en Balaídos, el primero que se celebraba sin restricciones de aforo derivadas de la pandemia. Más de año y medio después, todos los abonados que lo desearon pudieron acceder al campo, del mismo modo que hubo entradas a la venta. También sucedió así en el partido contra el Granada, pero en aquella ocasión sí hubo que inscribirse y todavía no se pudo acceder con el carné de socio.

No fueron pocos los mayores que regresaron por primera vez. Y la situación dio lugar a abrazos y reencuentros con vecinos de asiento con los que hacía muchos meses que no se compartían momentos en el municipal vigués. Una de quienes volvían era la abonada número 1, Alicia Barreiro, que realizó el saque de honor como una manera de homenajear al celtismo, una pasión que tan bien encarna su figura.

Fue también el día del regreso de la grada de animación, con cambio de ubicación, ya que ahora se sitúa en la esquina de Río Bajo con Gol, pero con las mismas ansias de arropar y empujar al equipo desde el primer instante. Balaídos vibró desde el momento en que los futbolistas salieron a calentar y se dejó las gargantas para entonar el himno. Con sus más y sus menos, también arropó durante el partido, aplaudiendo y alentando cada vez que el equipo se aproximaba al área rival.

No hubo ocasión de celebrar un gol, ni tampoco punto alguno. Pero cuando De Burgos Bengoetxea (otro que también notó la presencia del público) decretó el final, el celtismo despidió a los suyos con ovación. Además, antes del inicio del duelo se había guardado un minuto de silencio en memoria de los ex jugadores Joaquín Álvarez y Pedro Taberner y de los abonados históricos Álvaro Viéitez y Joaquín Núñez