El Celta es el equipo de Primera que más tiempo acumula sin encadenar dos triunfos consecutivos a domicilio, una tendencia que puede romper el domingo
02 abr 2021 . Actualizado a las 05:00 h.Que el Celta tiene un problema a domicilio en los últimos años es una obviedad. En la dos últimas temporadas, su techo son dos triunfos alternos como visitante, este año en San Mamés y El Alcoraz, pero los vigueses son, con diferencia, el equipo de Primera División que más tiempo lleva sin encadenar victorias en dos salidas consecutivas. La última vez fue en enero del 2018 y desde entonces acumula 38 meses seguidos con esa cuenta pendiente, nueve meses más que Levante y Valladolid, los dos equipos que le acompañan en este nada edificante podio. Por el contrario, el Barcelona sumó dos triunfos consecutivos a domicilio 12 días atrás y equipos de la parte media-baja como Osasuna lo hicieron hace un mes.
Aunque tradicionalmente Balaídos ha sido el sustento del Celta, hubo una época en donde los vigueses eran un coleccionista de puntos a domicilio. Esa tendencia se rompió en la temporada 17/18, todavía no ha sido restituida y coincide en el tiempo con los años recientes más duros. Aquel curso, con Unzué en el banquillo, los célticos encadenaron dos triunfos seguidos a domicilio y, además, en ocho días. Cerraron la primera vuelta en el Ciutat de Valencia con un tanto de Pione Sisto (0-1) y a la semana siguiente, Aspas y Maxi Gómez certificaron el 1-2 en Anoeta ante la Real Sociedad. Era el 21 de enero del 2018 y desde entonces han pasado tres años, dos meses y 12 días (1.156 días en total).
El registro marca, de largo, un récord tomando como referencia la composición actual de la Primera División y sin tener en cuenta al Huesca, que volvió el pasado verano a Primera y por el momento lleva un triunfo a domicilio. Porque el Valladolid y el Levante, que son los siguientes en la lista negra, están a nueve meses de distancia del conjunto vigués (los pucelanos lo consiguieron entre septiembre y octubre del 2018 al ganar en Villarreal y el Benito Villamarín y los granotas en las mismas fechas con dos triunfos en la Comunidad de Madrid: Getafe y el Bernabéu). A continuación aparece el Alavés, su rival del domingo, que no gana dos partidos seguidos fuera desde hace dos años redondos: victoria en Villarreal y Huesca en marzo del 2019.
Seis por encima del año
El Valencia es el quinto en discordia con 22 meses en barbecho: su último triunfo doble lejos de Mestalla fue en mayo del 2019 con El Alcoraz y Zorrilla como feudos asaltados. El Getafe es el sexto y último equipo que lleva más de un año sin ganar dos veces seguidas fuera. Los de Bordalás acumulan 13 meses desde que lo hicieran en Leganés y Bilbao (2 de febrero de 2020).
En el lado contrario se sitúa el Barcelona, que sumó dos triunfos consecutivos a domicilio hace 12 días, justo antes del parón de selecciones (Pamplona y San Sebastián), mientras que equipos como Atlético, Real Madrid, Betis y Osasuna lo hicieron hace un mes. Los navarros, compañeros de los célticos en la lucha por la supervivencia, ganaron en febrero en las canchas del Levante y el Alavés, en ambos casos por 0-1.
Además, los recién ascendidos, como Cádiz y Elche ya lo han conseguido esta temporada: los amarillos en octubre a costa de Real Madrid y Eibar y los ilicitanos en las mismas fechas en Ipurua y Mendizorroza. De los equipos de la zona europea, el que más tiempo llevan sin enlazar dos triunfos a domicilio es el Villarreal: ocho meses. La Real acumula cuatro.
Cinco ocasiones perdidas en los últimos tres años
Desde enero del 2018, el Celta ha disfrutado de cinco oportunidades para evitar una estadística tan negativa, pero ninguno de los intentos tuvo un final feliz. En una ocasión, el conjunto vigués empató tras la victoria a domicilio y en las cuatro restantes, cayó derrotado. El bagaje en cuanto a goles es de 6 a favor y 14 en contra.
La secuencia comenzó al final del verano del 2018, cuando después de ganar el Celta de Antonio Mohamed en el Ciutat de Valencia, afrontó una salida a Girona que se saldó con una derrota por 3-2. Stuari adelantó a los catalanes, empató Aspas pero después el encuentro se fue a un 3-1 que resultó imposible de recuperar aunque Boufal marcó el 3-2 en la recta final.
La segunda intentona llegó en el mismo año y con Miguel Cardoso de entrenador. Tras sacar adelante la visita a Villarreal por 2-3, los célticos encararon la visita al Camp Nou, pero el Barcelona sacó adelante el partido por un 2-0 muy cómodo ante un conjunto vigués que vio cómo se le escapaba el partido en la primera mitad con goles de Dembélé y Messi.
La pasada temporada le sucedió otras dos veces al equipo vigués con Óscar García Junyent. La primera fue tras ganar de nuevo en Villarreal. Al Celta le tocaba visitar a un Leganés metido en muchos problemas y aunque el partido finalizó por un 3-2 para los pepineros, el conjunto de Javier Aguirre llegó a disfrutar de un 3-0 a los 54 minutos. Luego los goles de Aspas y Araujo maquillaron el marcador.
La historia volvió a repetirse en el pasado verano cuando se reanudó la liga tras el parón provocado por la pandemia. Tras el triunfo en Anoeta, el Celta le tocaba visitar Son Moix en un partido que podría certificar la permanencia, pero los vigueses volvieron a casa con un 5-1 adverso. De Burgos Bengoetxea se inventó un penalti para el 1-0 local y los célticos desaparecieron del mapa a continuación.
Esta temporada, tras el 0-2 de Bilbao, el Celta pudo dar carpetazo a la serie en Getafe, pero el Coliseum nunca es un campo propicio para el Celta, si bien en esta ocasión sumó un punto. Ahora, es Mendizorroza en donde el Celta puede frenar la estadística en un partido clave para los dos equipos.