«No sabemos qué hacer con Emre»

La dirección del club asume que el turco no se moverá para buscar una salida


redacción / la voz

Con la ventana de fichajes de invierno llegando al ecuador, el Celta empieza a asumir el callejón sin salida en el que desemboca la millonaria contratación de Emre Mor. En el club ven con buenos ojos cualquier opción de salida que repercuta en sus arcas, una vez que la última oportunidad ofrecida al futbolista ha caído en saco roto. Con un problema añadido esta vez. Este próximo verano, Mor entrará en su último año de contrato con el Celta, con lo que ello conlleva: la opción de que se acabe yendo libre sin generar un euro de retorno.

«No sabemos muy bien qué hacer con él. Mantiene un cierto cartel internacional pero no está por la labor de buscarse una salida ahora mismo», confesaba en una reciente reunión un alto directivo del club. El Celta se resigna. Mor dejó en septiembre unos minutos alentadores ante el Éibar. Y se volvió a evaporar. El culmen de su falta de rendimiento se vivió en el partido ante el Villarreal. Con Aspas y Nolito lesionados, Mor no fue ni alternativa. Es más, no entró ni desde el banquillo. Coudet le dio antes entrada al joven Alfon.

El técnico, que le ofreció minutos en Copa, solo dispuso de los servicios de Emre durante 25 minutos del duelo en Getafe. Una jornada antes, frente al Alavés en Balaídos, entró en el campo de forma testimonial relevando a Aspas en el minuto 93. En el encuentro de Copa ante el modesto Llanera, Emre marcó y asistió. Coudet le dejó un capote: «Tiene que ser consciente que depende de él, que las condiciones las tiene». Y volvió a incidir en un discurso agotado: «Vamos a intentar ayudarlo de todas las formas». En el club entienden que lo han ayudado más que suficiente en estos más de tres años y medio.

Traspaso y sueldo menor

El pésimo rendimiento de Emre Mor en Vigo ha permitido al Celta maquillar a la baja las cifras de su contratación. Cuando aterrizó en Vigo, procedente del Borussia de Dortmund, se cifró su traspaso en unos 13 millones de euros. Una cantidad inédita entonces para la directiva de Mouriño. Pero el traspaso por cinco temporadas se fijó realmente en algo más de diez millones, quedando los restantes 2,5 en variables. Una gran parte de ellos no se han cumplido, lo que ha permitido abaratar el montante.

Lo mismo ha sucedido con los emolumentos del jugador, que firmó inicialmente un contrato que, sumando fijos y variables, lo situaba en torno a los dos millones de euros brutos -unos 1,3 millones netos- por campaña. Mor no ha cumplido los objetivos marcados en los variables, con lo que su salario neto ha caído hasta rondar el millón de euros. Pese al descenso, se mantiene como uno de los futbolistas mejor pagados cuando el club necesita aliviar masa salarial.

Hasta en tres ocasiones estuvo Mor apartado del grupo por indisciplina. Dos veces con Unzué y la tercera con Cardoso. También con Mohamed tuvo un incidente tras el trofeo Quinocho.

El trono, el peinado y las hienas

Emre ha dado más que hablar fuera del campo que en él. En verano del 2018 se fotografió con su trono personalizado, al estilo Luis XV con tachuelas que imitaban a Swarovsky. Un verano después se mofó de los celtistas que le pedían que cambiase en redes sociales: «Me piden que cambie y lo he hecho. Me he cambiado de peinado». Se había teñido de rubio. Tras la última derrota con el Villarreal, volvió por sus fueros: «Cuando un león quiere ir a alguna parte, no se preocupa por cuántas hienas hay en su camino». No está claro a quién apunta con las hienas, pero sí que él se guarda el papel de león.

Su último partido completo con el Celta lo disputó hace casi tres años

El rendimiento de Emre Mor en Vigo es un lienzo minimalista. Desde su fichaje, en el verano del 2017, el turcodanés ha disputado con la elástica del Celta solamente tres partidos íntegros, sumando Liga y Copa. Los tres durante su primera temporada, la 2017/18.

Mor jugó íntegro el partido de Copa ante el Barcelona, del 11 de enero del 2018, que acabó con parcial de 5-0 para los azulgranas. Disputó también completos los partidos de Liga ante el Girona -del 27 de febrero, que acabó con 1-0 favorable a los catalanes- y frente al Atlético de Madrid. Aquel encuentro en el Metropolitano, que concluyó con 3-0, sería su último partido entero con el Celta. Era el 11 de marzo del 2018 y Juan Carlos Unzué estaba al frente del banquillo celeste. Esa campaña Emre tuvo minutos en otros 21 partidos de Liga -en 19 de ellos partió como suplente y en los otros dos fue sustituido-, y otros dos de Copa, que tampoco completó.

En la temporada 2018/19 Mor no disputó un solo partido íntegro. Tuvo minutos en diez de Liga. En los cuatro que fue titular fue relevado antes del final. En Copa, disputó los dos encuentros ante la Real Sociedad. En uno partió desde el banquillo y en el otro fue sustituido.

Tras su más que discreto paso por el Galatasaray -solo disputó completos un partido de Liga y otro de Copa- y Olimpiakos -del que fue devuelto con solo 47 minutos en dos partidos de Copa- su regreso a Vigo no cambió nada. Fue relevado en los cuatro partidos de Liga y en los dos de Copa en los que fue titular. Entró desde la banqueta en otros cinco partidos de Liga y una pubalgia lo tuvo un mes parado.

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