Orden y Drazic en Valdebebas

X. R. C. VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

real madrid

El Celta B se reencuentra con el triunfo a domicilio con un ejercicio defensivo coral

24 mar 2018 . Actualizado a las 23:14 h.

El Celta B se reencontró con el triunfo a domicilio cuatro meses después y por fin pudo encadenar dos victorias consecutivas en la segundas vuelta. Lo hizo en el difícil feudo de Valdebebas y derrotando al Real Madrid Castilla con la misma medicina que una semana antes se llevó por delante al Racing: orden defensivo y acierto en el contragolpe, escenificado en esta ocasión por Dejan Drazic, que estuvo de lo más inspirado y fue un quebradero de cabeza para la zaga blanca. Ayer, además, acompañada de una buena actuación de Sotres en la portería que resultó providencial ante las arrobas de calidad del conjunto de Santiago Solari.

Orden y contragolpe, ese fue el ADN del Celta B durante el primer tiempo en su visita a Valdebebas. Con Brais Méndez como novedad y colocado en la banda derecha, Rubén Albés apostó por un 4-4-2 con todo el equipo por detrás del balón y con la solidaridad táctica por bandera.

Los célticos, aun replegados fueron capaces de mantener a raya al rival, que tocaba con facilidad y que incluso pisaba el área rival, pero sin concreción. La que tuvo Dejan Drazic, que tras avisar con un tiro cruzado a los seis minutos de partido, marcó en el segundo intento, en una contra a los 20 minutos y tras superar en la salida al portero del Castilla para macar de tiro cruzado.

Con el 0-1 el Celta B intensificó su repliegue y el filial del Real Madrid estuvo cerca del empate en dos ocasiones. En un remate al palo de Cristo tras una pérdida en medio campo de Rai Marchán y en un disparo de Tejero que desvió Sotres cuando ya expiraba la primera mitad.

La segunda parte comenzó con susto. Al Celta B le costó ajustar su sistema y Cristo envió el primer aviso, aunque el principal susto llegó en un remate de cabeza de Reguilón que salió fuera por centímetros. Para entonces, los blancos presionaban muy arriba y robaban el balón cerca del área rival. En esta fase complicada el Celta B no se descompuso, aguantó el chaparrón y poco a poco fue ganando metros. De hecho, a la hora de partido, Drazic tuvo la sentencia en un tiro seco que desvió el meta Belman tras una buena combinación con Dennis Eckert, que se pasó todo el partido apoyando el trabajo defensivo.

En la recta final y tras hacer todos los cambios, el Castilla lo fió todo a los centros laterales y a la estrategia. En el primer apartado el cuarteto defensivo, que rayó a un gran nivel, estuvo imperial y en la estrategia Sotres firmó un par de paradas de mérito, ambas tras el golpeo de Óscar desde la frontal.

Al triunfo que le permite al Celta B apuntarse a la pelea por el cuarto puesto, se le une la recuperación de Diego Alende, que dos meses después tuvo los primeros minutos tras la lesión. Ahora, con dos triunfos consecutivos como aval toca desafiar al Rayo Majadahonda, otro de los aspirantes a la promoción.