Asalto a un fortín con un campo de minas

Xosé Ramón Castro
x. r. castro VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

Oscar Vázquez

El Celta visita en uno de los feudos más impenetrables a un Girona que hace bandera de su dibujo

27 feb 2018 . Actualizado a las 19:36 h.

El Celta afronta esta noche un partido distinto. En su carrera por recuperar el estatus de equipo europeo, los vigueses visitan al Girona con la obligación de desafiar a un equipo de autor, con un sistema único en LaLiga y con unos números que confieren a Pablo Machín la etiqueta de técnico revelación en su primer año en la máxima categoría del fútbol español. El soriano y Unzué compartieron momentos en el vestuario del Numancia. Quizás por esa cercanía al navarro que dirige los hilos tácticos del Celta no le preocupa el 3-4-2-1 del Girona, dejando claro que el Celta no cambiará su identidad para contrarrestar las armas del rival.

Alineaciones del Girona - Celta
Alineaciones del Girona - Celta

La visita a Montilivi es una cita marcada en rojo en el libro de ruta del Celta si quiere alcanzar la Europa League, en especial ahora que también se abre la batalla por el sexto puesto. Sin embargo, la tarea estará cargada de dificultad. Para comenzar, el Girona no pierde en casa desde el 4 de diciembre y en los cuatro últimos partidos ha sido capaz de mantener su portería a cero. A esta tarjeta de presentación hay que unirle que Cristhian Stuani acumula ocho encuentros consecutivos marcando en casa. Además, Machín le dio día libre en la visita al Camp Nou para tenerlo fresco en un partido más terrenal. Por contra, los vigueses que no hace mucho tiempo firmaban un expediente inmaculado a domicilio, en las dos últimas salidas saldaron sus comparecencias con derrotas y dudas en el juego, especialmente en la reciente contienda de Getafe.

Para salvar todos estos hándicaps Unzué presentará una formación muy parecida a la que superó al Eibar el sábado, aunque con retoques. El primero, el único confirmado, será la vuelta de Roncaglia al centro de la zaga tras una semana en el banquillo. La lesión de Fontás y la amarilla de Cabral dejan a los célticos con los centrales justos para afrontar el partido. No habrá movimientos en los laterales, pero su papel será clave.

La segunda novedad podría aparecer en el centro del campo. El Tucu Hernández le dio aplomo a los vigueses con su entrada en la recta final del partido ante la tropa de Mendilibar, lo que unido al desgaste de Radoja podría provocar algún movimiento. Lobotka no atraviesa por su mejor momento y los rivales ya le tienen la medida tomada con su salida de balón, pero el eslovaco es hasta el momento un intocable para Unzué.

Aunque sin duda la gran incógnita estriba en el carril izquierdo. En teoría parece que ha llegado la hora de Emre Mor, que ha disfrutado de minutos en los últimos cinco partidos reclamando una mayor cuota de protagonismo, especialmente con su aportación ante Espanyol y Eibar en casa. Sin embargo su déficit defensivo todavía le pone en desventaja con Pione Sisto, que vive su momento más bajo del curso y que el sábado fue relevado en el descanso. Todo dependerá de la decisión de Unzué: contener o buscar la espalda de Maffeo.