Crecer desde la continuidad

La Voz VIGO

GRADA DE RÍO

M.MORALEJO

Rubén Blanco ha aumentado su confianza y su rendimiento a base de partidos

13 dic 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Rubén Blanco está encontrando este curso la continuidad que le había faltado en los dos anteriores. Comenzó la temporada en el banquillo, pero después de cinco jornadas Unzué decidió que era el momento de darle una oportunidad. Tras un paréntesis obligado por la expulsión de Las Palmas, el mosense lleva ahora seis titularidades consecutivas y está rayando a un gran nivel que quedó patente en los partidos frente al Barcelona y el Valencia, donde realizó paradas fundamentales para el desarrollo de los partidos.

El propio jugador, de 22 años, reconoce que está pasando por un momento dulce que llevaba tiempo esperando. Con el paso de las semanas ha ido ganando la seguridad que quizá le había faltado en etapas anteriores. «Es obvio que con los partidos todo jugador va cogiendo confianza y aumentando el nivel. Por unas cosas u otras me había faltado la continuidad que estoy teniendo ahora y ojalá pueda seguir muchos partidos», afirmó ayer un Rubén que se ve lejos de su máximo nivel. «Soy ambicioso. Estoy contento con el rendimiento que estoy dando, pero nunca puedes dejar de mejorar», indicó.

 

Los números avalan al canterano, que parece haberse convertido en indiscutible para Unzué después de años de alternancia en la portería en los que las lesiones también se habían interpuesto en su camino. Según datos de Fútbol Avanzado, en las siete primeras jornadas del campeonato -cinco titularidades para Sergio y dos para Rubén-, el Celta fue el penúltimo equipo de la Liga con menos paradas, un 52 %, porcentaje que se incrementó en un 20 % -hasta el 72- en las siete sucesivas, en las que se invirtieron los números con el mosense en seis onces y el de Catoira en el restante.

Las estadísticas de la portería pueden estar ligados también la cambio de sistema y a cómo el equipo ha ido asimilando cada vez mejor los conceptos del técnico, Juan Carlos Unzué, que les costó en los inicios después de tres campañas con Berizzo acostumbrados a una idea diferente. Pero lo cierto es que las cifras respaldan a Blanco, que ha realizado 63 paradas en total en los partidos que ha disputado, a una media de siete.

Rubén miró ayer hacia sus inicios, cuando sorprendió a propios y extraños con sus intervenciones y su tranquilidad en los partidos de su debut, forzado por las circunstancias -las lesiones de Javi Varas y Sergio-, que fueron decisivos para la permanencia del 4 %. «Fueron partidos significativos, pero no para valorar mi nivel. Ahora tengo más continuidad y me toca trabajar todos los días para seguir mejorando», comentó al respecto.

Tras aquel estreno triunfal a los 17 años, Rubén estuvo una temporada más en la disciplina del filial en la que solo disputó un partido, por cinco en la siguiente. Fue en el curso 2015/2016, el segundo de Berizzo, cuando comenzó la alternancia con Sergio, disputando 16 partidos que la temporada siguiente descendieron hasta los doce. En la actual ha intervenido en nueve.

Rubén insiste en que su objetivo es continuar creciendo en el Celta y asegura que por su cabeza nunca ha pasado la posibilidad de buscar un nuevo destino, ni siquiera en los momentos más complicados. «Estoy contento con el Celta. Mi intención siempre fue continuar aquí, incluso a principios de temporada cuando no estaba jugando», dice. Actualmente el guardameta tiene contrato en vigor hasta el año 2020.