Examen para el balón parado

Lorena García Calvo
lorena garcía calvo VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

Oscar Vazquez

El Celta ha encajado de estrategia cuatro tantos en diez partidos y espera a un Athletic de Bilbao que tradicionalmente es un especialista en la materia

02 nov 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

El Celta se prepara para ponerse a prueba ante una suerte de tormenta perfecta vestida de rojo y blanco. El equipo de Juan Carlos Unzué se enfrenta el domingo en Balaídos a un Athletic Club que no se le da demasiado bien y que tiene un buen puñado de argumentos para poner en alerta a los vigueses. Porque el Celta es un equipo especialmente endeble en las labores defensivas a balón parado; porque su rival, aunque ha comenzado la temporada más flojo de lo habitual, es precisamente fuerte cuando se trata de hacer sangre con la pelota detenida, y porque en las filas vascas ejerce un Aritz Aduriz que es, tras Cristiano Ronaldo, el futbolista que menos piedad tiene con la portería viguesa. A los célticos les toca demostrar que el pasado se queda a las puertas del estadio cuando arranca un nuevo partido, ya que el calendario se empina y los puntos urgen.

Dieciséis goles ha encajado el Celta en lo que va de liga y cuatro de ellos, más un penalti, han llegado a balón parado. La pizarra defensiva está siendo un dolor para los vigueses en vísperas de enfrentarse a un Athletic que por tradición y estilo es uno de los equipos más fuertes en ese apartado. El curso pasado los vascos, con Valverde al frente, acabaron la liga siendo el tercer equipo más solvente en esa faceta con 13 goles de estrategia a los que sumaron 8 penaltis. En lo que va de campaña el rendimiento de los de Ziganda, envueltos en Liga, Copa y Europa League, está siendo más irregular en todas las facetas y el balón parado no es la excepción, pero está en su ADN y es una de sus armas favoritas para dañar al rival. En liga han firmado tres de sus diez tantos con la pelota detenida.

Frente a la valía vasca en la estrategia se presentará un Celta que sufre cada vez que tiene un balón parado en contra, y que ya ha encajado cuatro goles de laboratorio. Los hombres de Unzué cayeron en el Benito Villamarín 2-1 con Feddal poniendo la puntilla tras un saque de esquina. Luego llegó el empate 3-3 contra el Girona en el que Stuani se encargó de poner su firma al segundo gol en una falta, y en los últimos dos encuentros, dos derrotas con goles precocinados. Primero Gameiro dio los tres puntos al rácano Atlético de Madrid en una acción de saque de esquina, y el pasado fin de semana los célticos resucitaron al Málaga al encajar los dos tantos con la pelota parada: un cabezazo de Adrián González en una acción de falta y el penalti definitivo. 

Vesga, Raúl García y Aduriz

Los vigueses están sufriendo lo suyo con las acciones de estrategia y el Athletic querrá aprovecharlo. En lo que va de Liga, Málaga, Valencia y Sevilla han sufrido las jugadas preparadas de los leones. Abrió la cuenta Aduriz desde el punto de penalti en Málaga, luego fue el infatigable Raúl García el encargado de rematar de cabeza un centro de Susaeta en una acción a balón parado, y frente al Sevilla de Berizzo fue Vesga el que convirtió un saque de banda en tres puntos.

La capacidad ofensiva a balón parado de los vascos será un duro examen para los vigueses, que, con 16 goles encajados, tiene pendiente dotar de fortaleza a su entramado defensivo. El balón parado es una de sus grandes rémoras, pero también lo es incrementar la solvencia en el juego abierto y los contragolpes. Aumentar la intensidad y minimizar los riesgos pueden ser parte de la solución.

Los célticos, una de la víctimas favoritas de Aduriz

Aritz Aduriz es una de las bestias negras del Celta. Solo Cristiano Ronaldo ha marcado más goles a los célticos que el delantero vasco, que ya ha alcanzado la decena de tantos celebrados ante los vigueses, la mitad de ellos, desde el punto de penalti.

En 17 contiendas, el ariete guipuzcoano, que se define sobre todo por su pegada, ha sido capaz de asestar una decena de tantos a los celestes repartidos entre Copa y Liga. A lo largo de las últimas doce temporadas, en el campeonato regular ha puesto su firma a siete dianas, mientras que en Copa incrementa en otras tres unidades su producción. El último tanto sufrido por el Celta llegó en diciembre pasado desde el punto de penalti con San Mamés como escenario.

Esta temporada el veterano delantero ha marcado cuatro goles en liga y a buen seguro intentará incrementar su cuenta ante una de sus presas favoritas. Lo hará por los goles y los puntos, pero también para intentar ganar la partida de delanteros a un Iago Aspas con el que está llamado a rivalizar por el sueño del alcanzar el Mundial de Rusia. El vasco y el moañés son dos de los atacantes a los que Julen Lopetegui está recurriendo de forma habitual en los últimos tiempos, pero ambos saben que no tienen garantizada su presencia en la lista definitiva. Para hacerse con el billete al Mundial deben destacar en sus equipos, y hasta la fecha les está costando un punto más de lo habitual. 

Williams, el asistente

Si Aduriz tiene el gol, es Iñaki Williams el hombre de las asistencias en las filas vascas. El atacante ha habilitado a sus compañeros en tres ocasiones y ha aportado también dos goles con su doblete ante el Málaga. Su aportación al juego del equipo está siendo determinante.