El Celta mantiene el mismo bloque de la temporada pasada y los jugadores prácticamente son los mismos, pero la diferencia está en la forma de jugar, porque el fútbol de ataque se inicia muy cerca de su propia portería para salir con el balón jugado desde el portero y el curso pasado empezaban a circular con velocidad una vez que superaban el medio campo. Hay que darle un voto de confianza y tiempo al entrenador sabiendo que hay que asumir riesgos y que no puede descartarse que pueda haber fallos como los del sábado en próximos partidos.
En cuanto al cambio de sistema en función de la defensa o el ataque, es una idea de Unzué, que ya lo había hecho en determinados equipos. El fútbol es ataque y defensa, y cuanto tienes que atacar debes quedar lo mejor organizado posible porque al final cuando adelantas efectivos de una línea a otra siempre te desorganizas, es una realidad, y lo que intenta el entrenador es que cuando el balón esté cerca de la portería del adversario, tratar de quedar lo más organizado posible para que cuando haya una pérdida de balón, una contra o un despeje, el equipo no sufra.
Esta alternativa le exige al jugador mucha concentración por encima de todo. Es importante que cuando el balón esté en campo contrario se mantengan los marcajes para que el jugador rival no disponga de metros en el supuesto que haya una pérdida de balón. Necesitas jugadores maduros que sepan que cuando no participan deben hacer funciones de cobertura.
Con respecto al 4-1-4-1 final, en el fútbol el juego te va marcando situaciones y soluciones. Depende del resultado, del momento de juego, del momento físico del equipo, y pasar de un sistema a otro viene marcada por las sensaciones y las soluciones que te va dando el juego.
¿Cuánto de importante es el sistema en el fútbol? Yo creo mucho en los jugadores.