Alavés-Celta: Mendizorroza se atraganta al Alavés

GRADA DE RÍO

Oscar Vazquez

El rival del Celta firma números discretos como local y solo ha ganado tres partidos en casa

08 feb 2017 . Actualizado a las 10:48 h.

Nadie dijo que fuese fácil. Alcanzar la final de la Copa del Rey exigirá al Celta doblegar a un Alavés tan metódico como rocoso que ya demostró en Balaídos que marcarle un gol es una misión de alto riesgo. Sin embargo, hay un argumento que alimenta la cotización céltica: al equipo de Pellegrino Mendizorroza no le sienta especialmente bien. En Liga, el equipo ha sumado más puntos lejos de su afición (15) que en casa (12), y el balance de victorias del Glorioso como local solo alcanza las tres entre las dos competiciones. 

El Granada (3-1) y el Betis (1-0) en Liga, y el 3-0 al Nástic en la vuelta copera son las únicas victorias que han presenciado los aficionados en Mendizorroza en lo que va de campeonato. Si bien el número de equipos que se han marchado de Vitoria triunfantes se reduce todavía más, solo el Madrid (1-4) y el Espanyol (0-1) hicieron morder el polvo al equipo de Pellegrino, cuyo resultado más repetido son los empates.

En Liga, Sporting, Deportivo y Atlético de Madrid empataron sin goles en casa del Glorioso, Málaga, Las Palmas, Deportivo y Alcorcón (estos dos en Copa), firmaron igualadas a un gol, mientras que el Leganés sacó un punto en Liga gracias a un 2-2.

Un empate con goles o una victoria esta noche en el feudo del Alavés meterá a los hombres de Eduardo Berizzo en la final copera, pero para ello deberán superar a un equipo que no tiene reparo en entregar el balón a sus rivales, pero que en Liga promedia un 49,4 % de posesión en casa.

Las cifras que manejan los de Pellegrino en su territorio hablan de once tiros concedidos a los rivales por partido, 17 balones interceptados y más de dos bloqueos. En la ida de la semifinal ya se comprobó en Balaídos que encontrar hueco en la pétrea defensa alavesista es un ejercicio titánico y de ida y vuelta. Porque a la contra el Alavés es un rival peligroso.

En su casa, los blanquiazules promedian 11 tiros por partido de los que más de tres van a portería. A la hora de buscar la meta rival es por el costado diestro por donde más lo intentan los alaveses, cayendo por esa banda el 43 % de sus ataques frente al 35 % del peso ofensivo que recae en la zona izquierda, en la que el lateral Théo Hernández es uno de los hombres destacados.

A pesar de que el Alavés está cómodo sin balón, como demostró en los dos compromisos que ha disputado contra el Celta, cuando tiene la pelota sabe bien qué hacer con ella. En Mendizorroza promedia 353 pases cortos por partido, en 77 ocasiones recurren a los pases largos y en una veintena de oportunidades por encuentro apuestan por los centros. Todo ello con un promedio de efectividad del 78 % que hoy pondrá a prueba al Celta. Robar balones y deshilachar la tela de araña de los de Pellegrino será fundamental.