El Celta cree como creyó O'Higgins

Lorena García Calvo
lorena garcía calvo VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

El Toto Berizzo, como hizo en Chile, ha convencido a sus futbolistas de que pueden ganar la Copa

27 ene 2017 . Actualizado a las 13:08 h.

En una pared de Rancagua, en Chile, hay un muro pintado de celeste en el que se puede leer: «Hay un día en el que el soñador y el sueño se encuentran, y ese día es hoy». La frase la pronunció Eduardo Berizzo nada más alzar como técnico de O´Higgins el campeonato Apertura en el 2013. Ese fue el primer título en la élite de un humilde club chileno por el que pocos apostaban, más allá de las paredes del vestuario. Porque dentro, en el corazón del equipo, la fe en la hazaña era ciega. De eso se encargaron el Toto y su gente, especialmente el preparador físico Pablo Fernández, el Profe, de que sus jugadores creyesen que podían conquistar lo que se propusiesen. Hoy en el Celta siguen idéntico camino.

«Tuvimos la capacidad y las ganas de levantarnos y pelear por una copa que era impensable. El cuerpo técnico y el Profe fueron fundamentales, nos repetían una y otra vez que nunca dejaron de creer en nosotros y les cumplimos», recuerda Yerson Opazo, defensa de O'Higgins. La labor del convicción del Toto y su gente fue brutal. Lavó el cerebro a sus jugadores para que creyesen que podían lograr el título. Justo como hoy está haciendo en un Celta en el que el mensaje de que se puede ganar la Copa del Rey ha calado hondo.

La fórmula con la que Berizzo persuadió a sus hombres seguía caminos variados. Desde las arengas a voz en grito a las indicaciones personales pasando por la cartelería. «En el vestuario, además de haber los cartelitos con las alineaciones y las tácticas había uno que ponía 'Tú puedes'. Y antes de salir al campo el Toto les aleonaba. Les decía 'tienes que hacer esto por ti, por nosotros'». Y lo hacía a pleno pulmón, recuerda el periodista chileno Daniel Gajardo. «Hubo un partido en el que la sala de prensa estaba junto al vestuario y se podía oír como gritaba a sus jugadores para animarlos, y estos salían enchufadísimos. Los futbolistas creían ciegamente en cada cosa que les decía. Incluso los periodistas lo sentíamos».

Pero por si algún jugador se despistaba, el Toto se lo recordaba. Era habitual verle hablando con dos o tres futbolistas tras los entrenamientos. Les daba indicaciones, les metía en el cuerpo la idea de que podían conseguir lo que se propusiesen. Y luego estos expandían el mensaje.

La idea de que podían levantar el trofeo se instauró en el humilde O´Higgins hasta tal punto que tras el partido contra Rangers, cuando les quedaba dirimir el título frente a Universidad Católica, Berizzo dijo a sus jugadores que ya eran campeones. Y cumplió.

«Hubo un momento en que estábamos heridos, pero mis compañeros nunca decayeron. Berizzo y el cuerpo técnico siempre nos animaron a seguir con las mismas fuerzas. Ellos fueron el pilar para que nunca bajáramos los brazos. Siempre nos repetía que creyéramos en nosotros y que íbamos a llegar lejos», cuenta Paulo Garcés, entonces portero de O´Higgins y ahora en Colo Colo. El defensa Julio Barroso, que siguió sus pasos, le secunda. «Siempre tuvimos la convicción de que podíamos revertir los encuentros que estábamos abajo en el marcador. El Profe nos dijo que teníamos que tener la seguridad de creer en lo que hacemos y nunca perdimos eso. Siempre nos repetía que creyéramos en el grupo y en cada uno, y eso se nos fue quedando en la cabeza». Lo mismo que a la ciudad de Rancagua, que compró el discurso de Berizzo, lo hizo suyo, se contagió de la ilusión. Del sueño. El que se cumplió y el que ahora persigue el Celta.

Berizzo, el nexo común de las tres últimas semifinales

Berizzo se convirtió el miércoles en uno de los grandes protagonista de la eliminatoria frente al Real Madrid. El Toto es el primer técnico de la historia del club en llevar al equipo a dos semifinales consecutivas, a lo que hay que añadir que en la anterior a la del año pasado, en el 2001, además, formaba parte como jugador del equipo que disputó la final frente al Zaragoza.

El preparador céltico igualaba además a Paco Herrera en número de partidos, 119 (en su caso, distribuidos en 52 victorias, 30 empates y 37 derrotas), lo que le sitúa como el octavo entrenador celeste con más encuentros dirigidos. Aunque pionero en hacerlo dos veces, Berizzo forma parte de una lista de entrenadores que llevaron al Celta a esta ronda de la competición que conforman junto a él Cuggy, Balsa, Planas, Cárdenes, Zamora, Eizaguirre, Txetxu Rojo, Castro Santos y Víctor Fernández.

Otro de los protagonistas fue un Wass que marcó su quinto gol con el Celta este curso y que puede presumir de que el equipo no pierde cuando él anota. Entre la temporada pasada y esta van cinco victorias y tres empates. Además, Aspas igualó a un histórico del club vigués como Karpin en número de partidos oficiales: 218 en todas las competiciones.