Pese a presentar siete cambios en el once, el Celta quiere alimentar sus ansias continentales en Anoeta
22 ene 2017 . Actualizado a las 17:04 h.Un partido importante en la Liga como antesala de una contienda a vida a muerte en la Copa. Ese es el escenario que le espera al Celta esta tarde en Anoeta, en donde jugará su trigésimo partido oficial de la temporada. Y con la intención de atender los dos frentes, Berizzo pondrá en práctica la teoría de las rotaciones masivas ante una Real Sociedad convertida en sensación de la Liga y que también sigue viva en el torneo copero.
Igual que hiciera en Vallecas un año atrás, el Celta podría presentar hasta ocho cambios con respecto a la alineación del miércoles en el Bernabéu. De entrada se quedan en casa descansando Marcelo, Wass -que se perderá su primera cita de la campaña- y Jonny. No obstante, lo único confirmado al 100 % es la presencia de Sergio Álvarez en la portería, por primera vez en Liga desde el 30 de octubre, por la lesión de Rubén Blanco, que tiene para tres semanas, y el liderazgo del Tucu Hernández en el centro del campo al estar sancionado para la Copa. También podrían repetir Roncaglia y Radoja. El argentino como lateral derecho y el serbio en su posición habitual del doble pivote. En este caso el Toto no tiene recambios suficientes y debe elegir entre los más frescos de su primera unidad para repartir esfuerzos.
Todo lo demás será gente de refresco salvo sorpresa. Sergi Gómez y Fontás pueden compartir el tándem de centrales y Planas ocuparse del lateral izquierdo en su primer partido tras la lesión, lo que significaría constituir una defensa con tres exBarça B.
En el trivote, todas las miradas están puestas en Jozabed, a quien el entrenador ve como un excelente pasador y preparado para debutar. El sevillano cedido por el Fulham podría asumir la posición de enganche en la media punta. En ataque Pione Sisto en el costado izquierdo parece la baza más sólida, pero todo indica que Rossi será el delantero de referencia siempre que el Toto cuente con Guidetti para la batalla del miércoles. En la derecha Señé suena a primera opción.
Semejante cambio de actores no significa renunciar a la idea de juego. Los célticos saldrán a Anoeta con su plan habitual de partido con la presión alta, el control de balón y el deseo de ser protagonistas ante un rival que también basa su juego en la posesión.
La principal diferencia es que en la sala de máquinas celeste no coincidirán los cuatro centrocampistas que han terminado de redondear el proyecto 3.0 del Toto. A cambio, el florido centro del campo realista tampoco podrá contar con Illarramendi por sanción. Una de las incógnitas del partido es la respuesta física de los donostiarras si Eusebio decide apostar por su equipo más habitual. Para la Real será su tercer partido en seis días (lunes en Málaga y jueves ante el Barcelona) lo que le podría pasar algo de factura.
Todo en un encuentro clave para ambos en la Liga. Un triunfo local dispararía las expectativas txuri urdin para volver a Europa y dejaría al Celta en tierra de nadie en el ecuador del torneo regular, pero otra machada celeste en este 2017 hasta la fecha triunfal metería de lleno a la tropa de Berizzo en la lucha por repetir clasificación continental por la vía de la Liga.