Iago Aspas: «Estoy muy ilusionado»

lorena g.c. / míriam v.f. VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

XOAN CARLOS GIL

El delantero del Celta se estrena en una convocatoria de la selección española a los 29 años

11 nov 2016 . Actualizado a las 10:36 h.

Pasaba del mediodía cuando Edu, el utillero del Celta, llamaba a Iago Aspas en el vestuario de A Madroa. Tras pasarse la hora previa jugando al futvoley con sus compañeros, estaba afeitándose y pensando en marcharse a su pueblo a disfrutar de las fiestas de San Martiño. Pero el destino, o en este caso Julen Lopetegui, decidió que los días de asueto tendrían que esperar. El recado que Edu le llevaba no era otro que la convocatoria de la selección española. «Primero me llamaron del club y luego de la Federación, me llamó una tal María José, no la conozco, pero me gustaría haberla conocido antes», decía a pie de pista Aspas poco antes tomar un avión rumbo hacia el sueño deportivo que le quedaba por cumplir. 

A sus 29 años, Iago entraba por primera vez en los planes de la selección. «Estoy muy ilusionado, no me esperaba la llamada tras estar toda la semana entrenando con mi equipo. Estoy muy contento». Su convocatoria surgió por la baja de Diego Costa. Durante los últimos días el hispanobrasileño se había quejado de molestias en la ingle, y ayer completó el entrenamiento en Las Rozas con malas sensaciones, por lo que Lopetegui decidió activar el plan B.

Sobre las cinco de la tarde, entre una nube de medios y con cara de felicidad contenida y expectación, Iago llegaba a Peinador poner rumbo a Madrid. De allí, a Las Rozas, donde se reencontraría con excompañeros como Nolito. «Todavía no hablé con ningún compañero, tengo el móvil saturado». Desde que se conoció la llamada de la selección, todo se volvió frenético para Iago. Recoger las botas, hacer la maleta, despedirse de los suyos, y las felicitaciones. «Mi familia y mis amigos están muy contentos. En el vestuario cuando me llamaron estaban Hugo, Sergio, Cabral y Costas y me dijeron la enhorabuena y me dieron que disfrute y que lo aproveche al máximo». Y eso es lo que intentará.

Aspas sabe lo largo que ha sido el camino hasta esta primera convocatoria y hace partícipe del éxito al Celta y al celtismo. «Es un sueño cumplido de un chaval que ha mamado todo en este club y que se ha dejado la vida por él», decía nada más recibir la llamada. Pero él de sueños cumplidos sabe bastante. «Espero aprender de todos los grandes compañeros que hay en la selección y ponérselo difícil al entrenador para ver si puedo tener una oportunidad. Será difícil porque hay 24 futbolistas haciéndolo lo mejor posible y solo pueden jugar once».

Hoy, junto al resto de la selección, Iago viajará a Granada, a Los Cármenes, un campo cargado de recuerdos. Allí España se enfrenta el sábado a Macedonia en el partido clasificatorio para el Mundial. Con Morata y Aduriz pidiendo paso, no es fácil que Aspas, un recién llegado, defienda la estrella en el pecho que luce La Roja, pero quién sabe. Además, todavía tendrá otra oportunidad. El martes los de Lopetegui se miden a Inglaterra y en un escenario de ensueño, Wembley.

«Preferiría debutar en Los Cármenes porque es más pronto, pero voy a sudar y a hacerlo lo mejor posible. Wembley es especial, pero Granada también se me da bastante bien. Siempre que voy con el Celta o gano o marco», razonaba ayer el décimo canterano celeste en ser convocado por la selección, que aseguraba no estar nervioso por estar a las puertas de ser internacional.