El moañés lució el brazalete por primera vez tras más de 200 partidos oficiales con el Celta
07 nov 2016 . Actualizado a las 10:39 h.Después de más de 200 partidos oficiales con el Celta, Iago Aspas había hecho ya prácticamente todo defendiendo la camiseta del equipo de su vida. Pero todavía quedaba algo que le faltaba y en lo que se estrenó ayer: actuar como capitán del equipo.
El pasado verano el moañés resultó cuarto en la votación del vestuario para escoger a sus capitanes. Pero ninguno de los tres que le superaron estaba ayer en el campo. Hugo Mallo, por sanción; Cabral, debido a motivos personales y Sergio por la decisión técnica de dar la titularidad a Rubén.
A principios de agosto, en una entrevista concedida a La Voz, el delantero respondía sobre qué le supondría portar el brazalete de capitán. Él respondía que no era algo que le «quitara el sueño». Pero sí «una ilusión». Otra más cumplida por el gran símbolo del celtismo que a día de hoy es Aspas.