El balón, siempre por delante

La Voz VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

Oscar Vazquez

La verticalidad se convierte en clave en la reformulación de juego del Celta en la nueva temporada

02 oct 2016 . Actualizado a las 18:15 h.

El secreto del nuevo Celta está en la posición de balón. En su readaptación, el juego combinativo horizontal le convierte en un equipo previsible para el rival, pero con el esférico por delante, jugando al espacio, se vuelve letal. Baste como ejemplo el partido del jueves ante el Panathinaikos, en donde los celestes fueron incapaces de crear una sola ocasión en 80 minutos y en los últimos diez derribaron el muro griego con extraordinaria facilidad.

Todo depende de la situación del balón con respecto a la posición de los jugadores del Celta. Lo explicó con sus didáctica habitual Berizzo: «Somos un equipo que cuando pisa el campo rival tiene que correr hacia adelante por la velocidad de nuestros atacantes. La elaboración ha cambiado. Cuando nos volvemos un equipo de pelota al pie dejamos de lastimar al rival y cuando encontramos las espaldas de la defensa rival lastimamos, un espejo fue el jueves. Cuando la gente estuvo de espaldas al balón no pudimos atacar y cuando equipo puso por delante el balón pudimos atacar y esa es la idea para mañana (por hoy)».

Porque Iago encontró dos socavones con otros tantos desmarques de ruptura y Wass hizo lo mismo para servir un balón de gol a Guidetti. El primero de la noche. La verticalidad parece el camino para intentar superar al Barcelona. Seguramente sin el vértigo de la temporada pasada, en donde la goleada llegó merced a un partido eléctrico, pero sí a través de latigazos aprovechando la velocidad de los dos puntas, que deben ser puñales ante los laterales culés.