El Celta quiere despedir el curso en Balaídos certificando la sexta plaza y manteniendo el pulso por la quinta
08 may 2016 . Actualizado a las 05:00 h.El Celta quiere dar otro motivo para la fiesta de despedida del curso en Balaídos. La victoria ante el Málaga certificaría la sexta plaza y permitiría al conjunto de Berizzo mantener el pulso por la quinta posición hasta el último suspiro de la temporada. El triunfo significaría, además, alcanzar la cota de los 60 puntos por sexta vez a lo largo de toda la historia en Primera División, un hecho nada habitual en un conjunto con la etiqueta de humilde que esta campaña siempre ha vivido entre los grandes. El broche de oro en casa a la temporada número 50 en la élite.
La dirección del Celta quiere celebrar a lo grande el regreso a Europa, por eso los aledaños de Balaídos serán una fiesta a lo largo de toda la jornada. Pero dentro del estadio hay mucho en juego teniendo en cuenta la ceremonia de la confusión en cuanto a las previas existentes ante la falta de claridad de los estamentos oficiales. Por eso la tropa de Berizzo debe asegurar antes de nada la sexta plaza, que podría ser un pasaporte directo o una trampa con dos rondas previas hacia la Europa League. De paso, le permitiría mirar de reojo al resultado del Athletic en Las Palmas en el mano a mano por la quinta plaza.
Por eso el Toto ha pedido a sus jugadores que se aíslen del ambiente festivo y se centren en el competitivo. Con la ausencia de Cabral hasta final de temporada, Hugo Mallo se erige en el central de emergencia una vez más. Será la octava vez que el capitán viaje al centro de la defensa esta campaña con un bagaje de tres victorias y cuatro derrotas (una de ellas en Málaga). En casa, cada vez que ha tenido que asumir el riesgo, siempre ha salido airoso, con dos triunfos: Espanyol y Levante. El movimiento del marinense provoca dos más en defensa. Jonny irá al lateral derecho y Planas recupera la titularidad en el izquierdo. Los dos, curiosamente, con cuatro amarillas, lo que puede convertir el sistema defensivo en un drama de cara al Calderón.
En el centro del campo tanto Marcelo Díaz como el Tucu Hernández han dejado atrás sus problemas físicos y formarán un trivote con Wass. En la sala de máquinas la premisa será la posesión de balón, el pase de seguridad y la amplitud del campo para que el conjunto vigués pueda explotar sus bandas. Para el ataque no parece la ocasión de apostar por el cuarteto tipo y Guidetti podría ser de nuevo el sacrificado, dejando a Iago Aspas como referencia y con Orellana y Nolito partiendo de las bandas.
El Málaga llega con los deberes hechos, pero con intención de solidificar la octava posición que ocupan en estos momentos en la tabla y sin ninguna intención de adoptar el papel de comparsa en la fiesta celeste. Con Charles Dias, que vuelve a Vigo por primera vez. Lo hace como máximo goleador boquerón con diez tantos y como principal amenaza para la defensa de emergencia del cuadro vigués.
Javi Gracia recupera para la contienda al central brasileño Weligton y el centrocampista José Recio, pero no podrán contar con Albentosa y Rosales, dos clásicos de su zaga. Un rival del que desconfiar.