Un plan para distanciarse del león

Lorena García Calvo
lorena garcía calvo VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

Oscar Vazquez

El Celta comenzó a preparar la visita a San Mamés centrándose en el juego aéreo y en su propio fútbol

29 abr 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

¿Cómo se detiene al Athletic? Esa es la pregunta a la que Eduardo Berizzo y su cuerpo técnico tratan de dar respuesta en los días previos a la visita al nuevo estadio de San Mamés. Por lo de pronto, el Celta tiene claramente identificados los puntos fuertes de su rival y también los aspectos en los que pueden hacerles un poco más de daño. Ayer los célticos comenzaron a preparar su trampa para los leones, aunque saben que de la teoría a los hechos hay un buen trecho.

La idea

Mantener la personalidad. «Puede parecer que no está en su mejor momento, pero en su estadio es un equipo muy peligroso, muy duro y muy difícil de superar», alerta Hugo Mallo, «tenemos que estar muy tranquilos, saber lo que queremos hacer y pensar en nosotros mismos». La primera premisa que el Toto ha dirigido a sus hombres es centrarse en sus capacidades y en su fútbol, independientemente de lo que haga el rival. Esa ha sido la consigna desde el primer día, y aunque la quinta plaza de la Liga esté en juego, los celestes no piensa moverse de esa idea.

La clave

El juego aéreo. El Celta es consciente de que el Athletic es especialmente fuerte en la faceta aérea, justo donde más apuros pasan los vigueses. Por ello en el entrenamiento de ayer Berizzo insistió en ese apartado. «Hemos trabajado jugadas aéreas, sabemos que es su fuerte, tanto en córneres como en jugadas directas», explicó el capitán del Celta. La prioridad de los celestes será intentar que los hombres de Valverde no puedan explotar ese recurso del juego, y para ello deberán conseguir anular a Aduriz -si juega-, Raúl García, San José o Etxeita. Solo de cabeza, Aduriz lleva cinco goles y García otros tres.

La calidad

Aduriz y sus lugartenientes. El Athletic dispone de una plantilla cargada de calidad y recursos. «Tienen jugadores de uno contra uno», alerta Hugo Mallo, que pondrán en aprietos a los hombres del Toto. Eso obligará a los célticos a extremar la atención defensiva y las ayudas, ya que futbolistas de la talla de Aduriz, Williams o Muniain pueden desequilibrar un partido con su velocidad, definición y sangre fría. Aunque a día de hoy Aduriz es el futbolista más importante del club -lleva 18 goles en Liga- sus lugartenientes en el Athletic ya han demostrado también su valía. Jugadores como el joven Iñaki Williams ?8 goles? han dejado claro que son capaces de cambiar el curso de un encuentro, lo mismo que un Raúl Garcia cargado de peligro llegando desde segunda línea. Sobre Aduriz, Hugo Mallo lo tiene claro: «Realmente preferimos que no esté, pero también queremos jugar contra los mejores equipos con los mejores jugadores, así que si está, mejor para el fútbol, y si no está, una ayuda más».

El bloque

Todos a una. Los argumentos del Athletic van más allá del juego aéreo. Puede moverse con el balón sobre el césped con absoluto criterio gracias a la calidad de sus efectivos y a que Valverde ha sido capaz de crear un equipo compacto. «Tienen bastantes características diferentes y son un buen conjunto, se complementan muy bien», advierte Mallo. El hecho de que la mayor parte del grupo lleve años jugando juntos y bajo una idea definida que prima la intensidad y la constancia no ha hecho más que incrementar el rendimiento del equipo.

El ataque

Un buen puñado de recursos. El Athletic es un equipo que nunca da un balón por perdido o por malo, de ahí que se haya convertido en todo un experto en sacar partido a las segundas jugadas, a su fútbol por las bandas y a la movilidad de hombres como Susaeta, Williams o Iker Muniain. Esas cualidades que definen al fútbol de los leones obligarán al Celta a extremar las precauciones, a que los hombres de corte más ofensivo se afanen a la hora de ayudar al centro del campo y a la defensa, sin poder permitirse el más mínimo error. Todo apunta que los laterales del Celta tendrán que esforzarse especialmente para taponar los costados, con los extremos apuntalando su trabajo. Para evitar las segundas jugadas cargadas de peligro que acompañan al juego bilbaíno el Celta deberá incrementar su contundencia defensiva. No podrá pasar ni una. Es la exigencia de pelear por ser quintos.