Cómo hacerse mayor a base de derbis

La Voz VIGO

GRADA DE RÍO

Jonny ha jugado partidos de rivalidad con el Deportivo desde que entró en el Celta en edad alevín

01 abr 2016 . Actualizado a las 12:53 h.

«Cuando llegas al Celta, el primer año ya tienes un derbi». Lo dice Jonny, que echa cuentas por el aire y le salen por los menos quince clásicos en las diferentes categorías, desde alevines hasta el primer equipo, porque lleva toda la vida vestido de celeste y entiende como nadie el significado de la rivalidad histórica entre Celta y Deportivo. En su análisis histórico considera que antes eran más reñidos y disputados, pero tiene que claro que la esencia sigue perdurando.

Jonny Castro Otto (Vigo, 1994) todavía recuerda su primer «miniderbi» en alevines. También como a medida que blanquiazules y celestes iban subiendo de categoría la rivalidad se acrecentaba «porque a medida que vas creciendo y conociendo a jugadores del equipo rival todavía tienes más ambición por ganar». No hubo categoría de formación en donde faltase un derbi.

Jonny llegó al Celta desde el Casablanca, lo hizo en edad alevín. Desde entonces los derbis han sido fechas señaladas en el calendario de casi todos los años. Tanto en el campo como en la grada. «Se viven un poco diferente», recuerda de su época en la grada de Balaídos viendo jugar al Celta de los tiempos continentales.

La transición

Sin embargo, hubo una época en donde los derbis de Jonny solo fueron en la formación, hasta que en el 2012 debutó con el primer equipo, con 18 años, y a esa edad ya afrontó un clásico en Riazor. De lateral derecho, en sustitución del entonces lesionado Hugo Mallo. Pese al 3-1 adverso, aquella contienda ha quedado grabada a fuego en su memoria: «Es cierto que perdimos y el equipo se jugaba mucho, pero siempre te quedas con el debut de un derbi con los mayores. Siempre voy a tener guardado ese recuerdo».

Desde entonces siempre ha vivido en primera persona un clásico que ha pasado por todos los estados posibles en los últimos tiempos, y desde ese prisma, tiene claro que un duelo de rivalidad en la máxima categoría es lo mejor para Galicia. «Tenemos que disfrutar de los derbis. Es bueno llevarse bien entre las dos entidades y que la gente se respete. Creo que la buena relación entre las dos aficiones es bueno para todos. Pero la rivalidad no se puede quitar, ya que es la esencia de los derbis».

Y es esa rivalidad la que le lleva a tener muy en cuenta el resultado de la ida para poner los cinco sentidos en el clásico y explicar el motivo que debe empujar hacia la victoria a su equipo: «Nos jugamos más no solo porque estemos peleando por la UEFA, sino porque allí ya perdimos un derbi y no queremos perder dos».

Con solo 21 años, y con más de 15 clásicos encima en todas las categorías, Jonny podría terminar por convertirse en el señor de los derbis en clave celeste.

Sergio Álvarez se queda con el penalti parado en el último clásico en Balaídos

Sergio, Rubén, Hugo Mallo y Iago Aspas, conjuntamente con Jonny, forman la cuota gallega del Celta para el derbi de mañana. Todos ellos serán titulares a excepción de uno de los porteros.

Los cinco conocen mejor que nadie el significado de los derbis y cómo se juegan. Sergio Álvarez debutó con el filial en encuentros de rivalidad con un triunfo y desde entonces ha vivido los duelos de máxima rivalidad bajo los palos de la portería del Celta y en alguna ocasión desde el banquillo. Su mejor recuerdo es el penalti que la temporada pasada le paró a Mendujanin en Balaídos y que supuso el triunfo del Celta por 2-1. La parada llegó en el minuto 90 y fue celebrada por todo lo alto por una afición que le vio crecer.

Iago Aspas, igual que Hugo Mallo, llevan toda una vida disputando duelos de rivalidad. El delantero tiene la cuenta pendiente de una primera victoria con el primer equipo, pero el capitán ya sabe lo que es ganar un derbi en Primera, el de Balaídos del curso anterior.

Quien tiene pendiente jugar su primer clásico con el Celta es Rubén Blanco, que lleva una temporada y media con Berizzo, pero que el curso pasado no debutó hasta la última jornada de Liga. De jugar el sábado sería uno de los novatos en Primera, aunque como todos sus compañeros ya ha superado el período de aprendizaje en la base.

Otro de los canteranos que podría tener minutos es Pape Cheikh, que en su día pasó por el Montañeros coruñés.