Berizzo lo achaca a errores individuales y a que encajaron 18 goles en tres partidos
12 mar 2016 . Actualizado a las 17:10 h.Los 51 goles encajados son motivo de preocupación para el Celta, pero relativo. Porque Berizzo recuerda que 18 de ellos han llegado en tres partidos concretos, ante Valencia, Barcelona y Real Madrid. Incluso el técnico sostiene que no defienden tan mal, sino que la sangría corresponde sobre todo a errores individuales.
«Creo que somos un equipo que no defiende mal. Creo que los errores individuales nos han castigado mucho, y que tiene más vinculación a eso que a la endeblez defensiva del conjunto. Cuando suceden este tipo de errores apelamos al entrenamiento para que no suceda», analizó el técnico. Y dentro de ese trabajo específico se encuadra la ración de balón parado del jueves. Porque el Toto sabe que se miden con un equipo poderoso en el juego aéreo: «La Real es un equipo fuerte en el juego aéreo y debemos contrastarle con la misma fortaleza».
Será el primer paso (la solidez defensiva) para que los vigueses puedan desarrollar después su fútbol: «Necesitamos que el juego nos abra el partido y nos imponga sobre un rival que también juega bien. Necesitamos mucha presión y adueñarnos del partido a partir de que nosotros juguemos cómodos y ellos no». Para eso ha elegido un centro del campo de «mediocampistas y no de medias puntas».
Buen momento final
La temporada pasada, y contra pronóstico de muchos, el Celta finalizó la temporada en curva ascendente, tanto a nivel físico como de juego. Berizzo piensa que se puede repetir la historia, pero tampoco esconde que tantas ausencias por lesiones y sanciones penalizan a la escuadra celeste: «Al equipo lo veo fuerte, soportando ausencias, algo que antes (el año pasado) no nos había pasado tanto, lo que nos obliga a un recambio permanente. Esperemos estabilizarnos en todos los sentidos».
Del mismo modo, anuncia un giro al pragmatismo siempre que sea necesario. «Llegó el momento de ser prácticos e inteligentes, saber lo que te conviene, cuándo, cómo y qué hacer en cada momento. Hay partidos en donde un ataque sostenido destraba los partidos y otros en donde sostener el ataque te expone a error y hay que hay disminuir al máximo el error». Su reflexión va en cara alusión a la contienda de esta tarde en donde mantener los siete puntos de margen sobre los donostiarras, que además significaría el punto extra del golaveraje, se antoja primordial.