El Celta aspira a acabar con la racha de 13 partidos del Villarreal con paciencia, balón e inteligencia
02 mar 2016 . Actualizado a las 18:52 h.Trece jornadas sin perder, cuatro goles en contra a lo largo de todo este tiempo y a la caza de la plaza directa de Champions. Estos son los poderes que el Celta tiene que desafiar esta noche para acercarse un poco más a su sueño de volver a Europa ocho años después.
El plan
Balón, verticalidad e inteligencia. El Celta no tendrá ningún problema para tener el balón. El Villarreal prefiere el vértigo de una contra al control de partido a través del esférico. Pero aún con el balón en los pies, los vigueses necesitan rapidez para encontrar espacios en una defensa que cada día parece más pétrea. En todo lo que va de Liga los amarillos solo han encajado 18 goles, los que menos después del Atlético de Madrid. Y para abrir grietas los célticos deberían tener inteligencia, saber acertar en el momento justo. «Elegir el mejor pase, no el primero», avisa Eduardo Berizzo.
La clave
Paciencia para evitar errores. El Villarreal es uno de esos equipos, tipo Atlético o Sevilla, que cobra todos los errores del rival, por eso la paciencia para minimizar los fallos será clave. No equivocarse en las líneas de pase, abrir el campo y encontrar profundidad sin riesgo de corte marcan el camino de cara a la portería de Areola, un francés que ha encontrado en El Madrigal su lugar en el mundo. En su hoja de ruta Berizzo avisa que «no se puede perder la pelota, debemos administrarla bien».
El detalle
La conexión del doble pivote con los centrales. Un Celta-Villarreal significa ver a dos equipos fuera de guion. Para comenzar, en el plano táctico, porque si los vigueses son los únicos que se posicionan partiendo de un 4-2-1-3, los castellonenses son de los pocos que juegan con dos nueves a partir de un 4-4-2. En la primera vuelta, los dos delanteros crearon espacios y problemas hasta que el Celta ajustó el sistema defensivo, por eso la pócima para hoy será que un pivote juegue pegado a los centrales y el otro bascule en función del balón. Para anular la teórica superioridad numérica del rival. «El centro del campo debe ser una referencia, pero en conexión con nuestros dos centrales», avisa el Toto. No parece que vaya ser el día de Radoja y Marcelo juntos.
La amenaza
Evitar las contras. Balaídos sabe cómo se las gasta el Villarreal a campo abierto. Moi Gómez en sus tiempos de amarillo marcó dos goles en dos minutos en sendas contras. Negarle la posibilidad de correr es el primer argumento que el Celta debe esgrimir para mantener la portería a cero. Y eso pasa por no perder el esférico en zonas de riesgos. Ni en el balón parado, que muchas veces se ha convertido en un arma arrojadiza.
El rival
Idea definida con dos onces muy competitivos. El cansancio no será un obstáculo para el Villarreal. Marcelo cuenta con dos onces de campanillas y el equipo jamás baja el nivel. En Vigo apostará por la base que empató en Nápoles, casi todos ellos descansados al ser meros espectadores el domingo ante el Levante. En ese sentido, serán los célticos quienes arrastren más cansancio.
Ataque
Repetir el caudal del juego y oportunidades del último partido en casa ante el Éibar. Berizzo se declara prendado del ataque desplegado por su equipo ante una zaga como la armera, y da a entender que ese es el camino para superar el cerrojo amarillo e invita a los suyos a repetir el ataque dinámico e ingenioso que ha demostrado su cuarteto ofensivo. «A todo el talento que tienen le han añadido asociación y mucha gente lanzada ayudando a destrabar defensas», comentó. Para esta ofensiva total puede añadir a Nolito, cada día más recuperado y a Beuavue.
Berizzo tiene a tiro el reto de encadenar tres triunfos
Desde que Eduardo Berizzo llegó el banquillo, el Celta nunca ha podido encadenar tres victorias. Siempre se ha quedado en dos y un empate a lo sumo. Aunque con la máxima dificultad por delante teniendo en cuenta que el Villarreal defiende el cuarto puesto, los celestes tienen hoy la oportunidad de añadir un tercero a sus triunfos sobre Éibar y Getafe.
Para conseguirlo, no se esperan muchos cambios en el once de Berizzo. El propio técnico abrió la puerta al cambio de portero pese al buen partido de Sergio en el Coliseum, mientras que en defensa se espera al mismo cuarteto y en centro del campo Wass se perfila como el relevo del sancionado Hernández, que cumplirá el segundo ciclo de amonestaciones.
Para el ataque, la gran duda estriba es saber si la sociedad Aspas-Guidetti sigue vigente -teniendo en cuenta que el sábado hay partido podría descansar alguno de los dos- y si Nolito entrará de cara, aunque dado el excelente momento de Bongonda todas las miradas apuntan al belga.
Pese a las ausencias de Jaume Costa y Mateo Musacchio, a las que se unen los lesionados Jonathan Dos Santos y Samu García, el Villarreal apostará por un once muy parecido al que empató en Nápoles para seguir avanzando en la Europa League, con Bruno como jefe de operaciones en el centro del campo y con Soldado y Bakambu como principales amenazadas en ataque. Aunque en el submarino lo que más destaca es su bloque y su convicción para sacar adelante partidos con la máxima concentración defensiva y un ataque letal. Un reto con mayúsculas.