El argentino cree que cuando el Celta está metido al cien por cien puede superar a cualquier adversario
29 ene 2016 . Actualizado a las 12:49 h.Gustavo Cabral (Argentina, 1985) asegura que hasta que Mateu Lahoz pitó el final en el Calderón, no vio a su equipo en la semifinal de Copa. Eso, a pesar de que ya desde el calentamiento detectó en el grupo una mirada especial. El hambre de un Celta al que el defensa central ve dispuesto a hacer historia.
-¿Se creen ya que están en semifinales?
-Estamos asimilándolo. Tras el esfuerzo viene la euforia por cómo se dio todo, así que seguimos todavía disfrutándolo.
-¿Dónde estuvo la clave para que el Celta eliminase a uno de los grandes de la competición?
-Primero, en la ida. Para nosotros era fundamental mantener la portería a cero y lo logramos, por lo que teníamos algo más de porcentaje a favor nuestro. Sabíamos que teníamos que hacer el mismo partido que en Balaídos a nivel de intensidad, tratando de estar ordenados y que si convertíamos algún gol, abriríamos el choque. Pudimos marcar el 0-1, que nos dio un poco de aire y al Atlético le obligó a salir, y eso nos aportó un poco más de tranquilidad. El resultado final nos deja muy satisfechos por el trabajo hecho.
-Hubo momentos difíciles, como el 1-1, pero el Celta se sobrepuso ¿Ve al equipo más sereno o con más oficio?
-El equipo va creciendo en ese sentido. En otros encuentros ese nervio nos hubiera hecho perder, y más en el Calderón, donde la gente aprieta y ellos son intensos. Creo que hemos sido maduros, hemos sabido llevar los tiempos del partido sabiendo cuándo había que llevar la pelota y cuándo no. Esa fue la clave, tener madurez en el campo.
-¿Qué ambiente reinaba en el vestuario antes del encuentro?
-Había muchas ganas. Vi a mis compañeros muy centrados. Se les veía pensando el partido en sus cabezas. Ya desde el calentamiento se notaba en los ojos la intensidad y la seguridad, y eso te da una tranquilidad enorme. Este equipo cuando está metido puede jugarle a cualquiera de tú a tú. Quizás era una sensación distinta a otros días porque, aunque todo los partidos son importantes, este era especial.
-¿Y tras la clasificación?
-El vestuario estaba desbordando alegría. Fue increíble ver a todo el mundo saltando, gritando y festejando, y no solo a los compañeros, sino al cuerpo técnico, a los dirigentes... Si estamos donde estamos es por la unión de grupo que tenemos, que va desde la gente de las oficinas a los jugadores, los técnicos y la afición. La afición es parte de esto, es una familia grande y todos vamos para el mismo lado. Ha sido increíble el apoyo que nos han dado.
-¿Berizzo les dedicó alguna arenga especial para afrontar el encuentro?
-No, nos transmitió palabras de motivación, como en todos los partidos. Nos dijo cómo nos podían lastimar y cómo podíamos hacerlo nosotros, y sobre todo remarcó la intensidad. Si este equipo está metido cien por cien, el resto sale solo.
-Supongo que dejar atrás a un equipo como el Atlético todavía sabe mejor.
-Sin duda, el Atlético era uno de los candidatos a levantar esa Copa y haberlo dejado atrás es una alegría extra. Habla de que las cosas se han hecho muy bien. Hemos trabajado muy fuerte y muy duro.
-Hoy se sortean las semifinales. ¿A qué rival prefiere?
-Ahora mismo no me preocupa. Veo un equipo muy sólido, con mucha ilusión, y la ilusión genera que el equipo esté metido, pensando en hacer historia. La motivación es muy especial. Si nos toca alguien poderoso como el Barcelona, pues me da igual, porque vi a un Celta muy sólido y que me genera mucha ilusión.
-¿Cree firmemente en que este Celta puede hacer historia?
-Sin duda, lo veo en mis compañeros. Si no, pediría un rival más chico, pero veo en el grupo que podemos luchar contra cualquiera.
-Desde Valencia se ha sugerido que el equipo de Peter Lim podría estar interesado en usted.
-No había oído nada. De la rumorología yo me quedo al margen, mi prioridad es renovar con el Celta porque me siento muy cómodo en este club y mi familia está encantada.