Esta vez el Toto no dio con la tecla

m. v. f. VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

Obligado por las ausencias, en esta ocasión el técnico no acertó con el arte de reinvertar al Celta

03 ene 2016 . Actualizado a las 16:51 h.

En uno de los peores encuentros del curso, el Celta encajó su segunda derrota consecutiva, quinta de esta liga. Los celestes, con un once de circunstancias, se vieron por detrás muy pronto y les costó horrores meterse en el partido salvo en acciones puntuales que pudieron cambiarlo. El gol no llegó y la expulsión de Rubén acabó de decantar la balanza.

Once

Rubén, la sorpresa de Señé y Sergi de mediocentro

Berizzo había avisado de que seguirían las rotaciones en portería tanto en Copa como en Liga y esta vez apostó por Rubén. Tratando de mantener el 4-3-3, optó por un Sergi que alternaba las posiciones de central y mediocentro, con Cabral y Jonny como centrales y Hugo y Planas en los laterales. Wass y el Tucu formaron el doble pivote, con Orellana, Aspas y Señé en ataque. La titularidad del catalán fue la principal sorpresa.

Planteamiento

Una apuesta de urgencia que resultó fallida

Las circunstancias del partido obligaban a Berizzo a buscar soluciones de urgencia, pero lo cierto es que su apuesta no dio el resultado esperado. El cambio de posición de Sergi pesó demasiado a un equipo que no logró encontrarse a sí mismo y que con el avance de los minutos acabó desquiciado. El Málaga logró encerrar al Celta en su campo, incapaces los vigueses de avanzar metros y de crear peligro en la portería defendida por Kameni salvo contadas excepciones.

Rendimiento

Sin capacidad de reacción

Los goles locales cayeron como losas para los celestes, sobre todo el de Charles. Tras unos primeros minutos en los que el Celta había logrado llevar la iniciativa, el tanto del excéltico hundió a los celestes, impotentes ante la la desventaja que, como consecuencia de sus dificultades para sobreponerse, aumentaría luego.

Cambios

Recomposición infructuosa

Al filo del descanso, Wass envió la travesaño la ocasión más clara tras una gran combinación entre Orellana y Aspas que pudo cambiar el partido. Tras el paso por vestuarios, el Celta llegó con más facilidad, pero sin lograr definir en los últimos metros. Entró Bongonda por Jonny y Sergi volvió a su posición natural, pero tampoco la recomposición del equipo dio sus frutos. La expulsión de Rubén cambió todo pese a que Sergio detuviera el penalti frutó de la jugada que dejó a los celestes en inferioridad. Los problemas físicos de Planas obligaron a dar entrada a Radoja.

Errores

Fallos colectivos en defensa y desacierto de Rubén

Rubén acusó la falta de minutos y mostró una inseguridad que queda patente en el primer gol, cuando una desacertada salida suya se convierte en el primer tanto del partido. También pudo hacer más en el segundo, que llega tras el desacierto general de la zaga, que deja solo a Albentosa para casi sentenciar.