Rojas y errores como borrones

vigo / la voz

GRADA DE RÍO

CRISTINA QUICLER | AFP

El Celta acumula tres expulsiones y cuatro fallos no forzados en lo que va de temporada

07 dic 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Mucho se habló en su día de las tres expulsiones consecutivas que beneficiaron al Celta en los tres primeros partidos de Liga, pero los vigueses acumulan otras tres rojas en los 14 partidos que se han disputado hasta la fecha, dos de ellas para Jonny. Cartulinas en que en dos de los tres partidos que han sucedido han penalizado al equipo. Algo parecido, aunque con menos impacto a nivel de puntos, son los cuatro errores individuales que ha cometido el Celta, casi todos en tiempos recientes. El último, frente al Betis, que tal y como iba el partido costó dos puntos.

Jonny

Dos expulsiones en los dos partidos de Sevilla. La mejor noticia para Jonny es que el Celta, al menos en Liga, ya no volverá a Sevilla esta temporada. El tanque de Matamá fue expulsado por dos amarillas en el Sánchez Pizjuan, aunque con tan solo dos minutos más el descuento por jugarse. Aquella roja, que luego le quitaron los comités, no costó puntos porque el Celta mantuvo el 1-2. No sucedió lo mismo el sábado cuando agarró a Petros siendo el último hombre. Hernández Hernández escribió en el acta que Jonny «fue expulsado por sujetar a un rival que se escapaba hacia la meta contraria, derribándolo, abortando con su acción una manifiesta y clara ocasión de obtener un tanto». Era el minuto 47 de partido y los célticos tuvieron que jugar todo un tiempo con uno menos. Al final perdieron dos puntos.

Cabral

Roja cuando había partido ante el Real Madrid, con tres partidos de sanción. Gustavo Cabral perdió los nervios con el 0-2. Primero vio la segunda amarilla y cuando el árbitro lo envió a vestuario, le llamó, según Clos Gómez, «¡cagón de mierda!». Le supuso para estar tres partidos parado. Pero más allá de la sanción, el Celta se quedó sin una baza fundamental en un intento de remontada que pudo culminar. Porque más allá del 1-3 final, queda la sensación de que el 2-2 fue posible.

Los fallos

Dos números rojos en una hoja inmaculada. El de Matamá es un jugador alabado por todos y con un futuro envidiable por delante, pero a su tremendo rendimiento a pierna cambiada jugando como lateral derecho también le tiene que añadir tres fallos, todos ellos recientes, que han penalizado de forma diferente al equipo. Su vía crucis comenzó ante el Valencia cuando le regaló el balón del 1-3 a Paco Alcácer. Un gol psicológico que hizo añicos el partido. A la semana siguiente, y ya con todo el pescado vendido, marcó el propia meta el segundo gol del Deportivo en el derbi. Y el sábado, llegó la expulsión, que dejó muy tocado a su equipo.

Sergio

El regalo a Carlos Castro que se quedó en un susto. No tuvo incidencia en el marcador final, pero la cesión del portero vigués al asturiano en el último partido de Balaídos fue un mazazo para el propio Sergio y para todo el equipo. Un error que subsanó Nolito con un gol de rebote en la recta final, porque de lo contrario podría prolongar el síndrome de noviembre.

Almería

La cesión a Pozo en el partido de Copa del Rey. Cabral es un caso parecido a Jonny. Está firmando una excelente temporada, pero acumula dos errores de bulto. Uno, la expulsión, el segundo, la cesión a Sergio que interceptó Pozo el miércoles pasado en Almería y que en aquel momento activó al conjunto andaluz, que estaba muerto. El 1-3 final deja en el terreno de lo testimonial la pifia.

El reto ahora es que estos errores no pasen factura, especialmente los provocados por los fallos individuales, algo al margen del trabajo diario como especificó Berizzo en su última comparecencia. Lo de las tarjetas rojas es otro asunto, aunque alguna de ellas puedan parecer más que evitables.