De los siete canteranos del verano anterior, solo tres parecen con opciones de repetir
06 jun 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Algún entrenador purista dice que el verano es mentira, que la pretemporada no vale como barómetro. La máxima parece aplicable para alguno de los canteranos del Celta que Berizzo se llevó a Marbella la temporada pasada. De los siete, solo Borja Fernández fue un asiduo del primer equipo y otro más, Samu Araújo, llegó a debutar en la Copa del Rey. De los cinco restantes, tres vivieron un año convulso en el Celta B y un cuarto se redimió en el juvenil A.
En julio del año pasado Berizzo se llevó a Marbella al portero Óscar Santiago y a los jugadores de campo Soto, Borja Fernández, Samu, Jordan, Yelko y Fernán. El caso más llamativo es precisamente el de Fernán, que terminó cedido en el Compostela después de perder protagonismo en el Celta B. Su capacidad de desborde y su velocidad, que le llevaron a dos pretemporadas con el primer equipo, no encontraron continuidad en el filial con ninguno de los entrenadores que fueron pasando por el equipo.
Goldar también vivió un año muy duro pero por motivos diferentes. Después de ser la sensación del verano con Luis Enrique, el curso pasado también contó, aunque menos, para Berizzo, pero tres cuartas partes de la temporada en el filial fueron un infierno para él. No jugaba e incluso era carne de grada. Hasta que Toni Otero le devolvió los galones y el central se convirtió en pieza fundamental para la salvación. Óscar Santiago, el portero, siguió el camino a la inversa. Fue titular durante mucho tiempo, pero sus prestaciones cayeron de un modo alarmante en el Celta B en la segunda vuelta, lo que le llevó a perder el puesto en detrimento de Néstor con el tercer entrenador.
Yelko, otro de los asiduos del verano, acabó en el juvenil A en donde se ha redimido y ha recuperado su mejor nivel. Nadie como David de Dios entiende a un futbolista con tanto talento como particular que no acaba de tocar a la puerta del primer equipo.
De todos ellos quien aprovechó realmente su oportunidad fue Borja Fernández, que jugó un partido como titular y participó en cinco más, acumulando 199 minutos de juego. El mediocentro parece asentado en la estructura del primer equipo después de un año alternando.
También dio un paso adelante Samuel Araújo, el lateral izquierdo, que superó con nota su debut en San Mamés en el partido de Copa del Rey ante el Athletic de Bilbao. Samu se revela como alternativa de futuro.
Soto -el primero que se cayó del casting del verano- y Jordán, cumplieron su papel en el filial. El ourensano sobreviviendo como lateral y central a todas las tempestades y con los galones de capitán, y el centrocampista dejando muestras de su calidad con más luces que sombras.
De los siete del verano pasado y dando por descontado el paso adelante de Borja Fernández, los que tienen más papeletas para repetir son Samuel Araújo y Yelko Pino, sin descartar a Jordan y a Goldar. El tercer portero para la pretemporada es toda una incógnita, aunque en función del final de curso Néstor Díaz le ha ganado claramente la partida a Óscar Santiago.
Borja Iglesias y Pape, los que más méritos suman para estrenar pretemporada
Carlos Mouriño comentó en su última comparecencia que la cantera tendría protagonismo en el proceso estival del equipo, que el club le facilitaría el camino, pero que eran los futbolistas los que debían ganarse la confianza de Berizzo.
En base a este anuncio, y pendientes de los movimientos en la cantera, los dos canteranos que más méritos han realizado para hacerse un sitio en la pretemporada céltica son el delantero del filial Borja Iglesias, que con 17 dianas ha sido el máximo realizador gallego de Segunda B, y Pape Cheikh, que se ha convertido en un jugador fundamental en la sala de máquinas del juvenil A, además de ganarse un sitio en la selección española sub 19.
Berizzo conoce a los dos. El primero debutó de su mano en Sevilla y el segundo entró en dos convocatorias.