El Celta, con toda la artillería en Almería para aprovechar el traspiés del Málaga y acercarse a Europa
04 may 2015 . Actualizado a las 20:13 h.«A estas alturas de temporada el mañana no existe». La filosófica e ilustrativa frase lleva la firma de Eduardo Berizzo y recoge todo el sentido de la contienda de esta noche. El Celta quiere mantener vivo el sueño de una cada vez más codiciada séptima plaza, pero necesita la victoria en Almería, ante un rival que se juega la vida, para seguir descontando finales. Máxime, después de que el Málaga pinchase en casa en la noche de ayer ante el Elche, lo que permite a los vigueses superar en la tabla al cuadro boquerón en caso de victoria e igualar al Athletic de Bilbao después de su polémico empate en el Calderón.
El canto a la trascendencia de Berizzo y los resultados de la jornada de los rivales directos convergen y dotan de sólidos argumentos la creencia de que no es el día para guardarse nada. ¿De qué importa darle descanso a alguno de los cuatro apercibidos si el partido con el Sevilla habita en el terreno del trámite? Lo mismo que otorgarle jornada libre a alguno de los jugadores más castigados en un ciclo de tres partidos en ocho días.
Por eso, todo indica que Berizzo recupera a Larrivey y Santi Mina para jugar con su once de gala. Los dos habían entrado en las rotaciones para la contienda ante el Málaga, pero el Tucu Hernández y Charles, sus reemplazantes, no tuvieron el mejor día. Los nueve restantes seguirán acumulando minutos en esta ajetreada semana, salvo sorpresas.
El aval de Nolito
La continuidad viene avalada en esta ocasión por la decisión del comité de competición de hacer puente, lo que permite a Berizzo contar con Nolito y Álex López, que cumplirán la sanción el próximo domingo. A cambio, corre el riesgo de quedarse en cuadro ante el Sevilla al tener cuatro apercibidos para esta noche (Hugo Mallo, Jonny, Augusto y Larrivey).
Todo, con la hoja de ruta habitual: posesión, intensidad, presión y ataque. Con una alerta: el Almería es uno de los equipos que mejor corre el contragolpe de Primera División y evitar las pérdidas en zona peligrosa se antoja capital para minimizar riesgos. Como ejemplo, los vigueses tienen el precedente de la primera vuelta, en donde un córner a favor se convirtió en una contra que costó el partido.
Ahora, además, los rojiblancos han encontrado el camino desde la llegada de Sergi Barjuán, argumento que confirman sus dos victorias consecutivas ante Granada y Éibar. Porque el exculé ha añadido al orden defensivo, velocidad y cierto toque de balón en el centro del campo, lo que amplía la oferta con respecto a la época de JIM.
En Almería hace tiempo que tenían marcado en rojo este partido. Por eso Thievy y Wellington Silva provocaron la quinta amarilla para no ir al Bernabéu y estar para medirse al Celta e incluso el capitán Soriano apuró la recuperación para ir al banquillo y convertirse en el comodín en caso de necesidad. La previsión apunta a que el once será idéntico al que superó al conjunto armero hace ocho días en el mismo escenario.
Con toda probabilidad, los andaluces renunciarán al balón e intentarán crecer a través del contragolpe, pero conscientes de que jugadores como Verza le puedan dar pausa y otros como Thievy, provocar un ritmo endiablado.
La contienda del Juegos del Mediterráneo servirá para testar la exigencia de ambos. El Almería está ante la gran oportunidad de dar un golpe de mano con respecto a la cola con independencia de unos tres puntos (los de la sanción) cada vez más en el limbo, pero el Celta tiene ante sí la oportunidad de acercarse un poco más al nuevo objetivo, que tanto ilusiona en el vestuario y que ya nadie disimula.
Para conseguirlo, los celestes toman como ejemplo el triunfo de Ipurúa, en donde fueron muy superiores a un rival también metido en problemas mayúsculos.