El Celta necesitaría un final de Liga espectacular para alcanzar billete europeo
13 abr 2015 . Actualizado a las 10:59 h.A falta de siete jornadas y con la permanencia virtual en el bolsillo, el Celta debe mirar como objetivo más ambicioso a la séptima plaza, la última que puede dar derecho a un billete europeo de cara al próximo curso. Sin embargo, tomando como referencia la puntuación de las últimas temporadas desde el cambio de siglo, la empresa parece utópica, ya que el séptimo puesto más barato de las últimas quince ligas se sitúa en los 53 puntos que sumó el Celta en el año 2000. Hace un año, la Real Sociedad necesitó 59 para finalizar en esa codiciada posición.
Con estos números en la mano, y con siete partidos por delante, el Celta necesitaría un mínimo de 14 puntos (en el caso más asequible) lo que significaría dejarse únicamente por el camino siete puntos de aquí al final de campeonato, una cifra que incluso podría resultar insuficiente teniendo en cuenta los precedentes. Porque tomando como referente los 46 puntos que ahora tiene el Málaga (el séptimo actual), el corte podría irse a los 56 o 57 puntos teniendo en cuenta los precedentes.
En la temporada 09/10, el Villarreal sumaba después de 31 partidos (los disputados hasta ahora) 46 puntos y necesitó irse hasta los 56 para entrar en Europa. El Alavés del curso 01/02 también tenía los mismos 46 a estas alturas, pero finalmente fue el cuadro castellonense séptimo con 57 puntos. El mínimo de puntos del séptimo clasificado en la Liga desde el año 2000 a falta de siete jornadas lo tiene Osasuna, que lucía 43 y acabó sumándose al carro continental con 11 más a la conclusión de la temporada.
Para el Celta la situación es mucho más complicada, ya que ahora suma 39 puntos, está a siete del Málaga, que es el marca el corte, y tiene por delante a conjuntos como el Athletic que también van en busca de esa plaza después de haberse despojado de todos sus problemas.
Mejorar lo anterior
La séptima plaza es la única que tiene premio para el pelotón intermedio de la Liga, pero al margen de Europa, el Celta tiene una segunda tarea, más factible, que es mejorar la clasificación del curso anterior y los puntos conseguidos por Luis Enrique. Partiendo de la base de que el equipo vigués finalizó noveno con 49 puntos, el reto ahora es alcanzar la octava plaza y el medio centenar de puntos, un registro de lo más interesante para un conjunto como el vigués que está viviendo un año de dientes de sierra. Sin duda, la racha de diez jornadas sin ganar con dos únicos puntos de 30 está pesando como una losa para pensar en objetivos mayores a una permanencia que ya parece virtual y que podría ser matemática con un triunfo más.
«Puedes soñar en grande cuando vas cumpliendo objetivos pequeños y pisando en firme», comentó Berizzo haciendo un guiño a la filosofía del partido a partido. Por eso no hay más futuro del próximo partido (domingo, 21 horas) en Éibar ante un rival que se juega la vida.
En el tramo final de la primera vuelta (en los siete partidos que restan) el Celta solo fue capaz de sumar un punto, ante el Valencia, pero la situación ahora parece muy distinta. Los vigueses transmiten la impresión de que llegan como motos al momento de la verdad.