Los celestes llegan al parón de octubre con ocho puntos de margen sobre el descenso, doblando los números del año pasado y avalados por su propuesta futbolística y por el juego exhibido
07 oct 2014 . Actualizado a las 13:24 h.El Celta llega al parón de octubre después de experimentar su primera derrota, pero habiéndose ganado el respeto de la Liga. Por fútbol, por propuesta y por el nivel de su plantilla. Sensaciones que se concretan en la tabla clasificatoria. Los vigueses tienen a estas alturas ocho puntos de colchón con respecto a la zona de descenso, casi triplicando los tres que exhibían a estas alturas en los dos últimos cursos. Además, después de siete partidos doblan los puntos del curso pasado con Luis Enrique en el banquillo: 12 frente a 6.
El arranque
El aval de la zona noble
La clasificación forma parte de lo anecdótico hasta el primer tercio de Liga, pero al mismo tiempo, refleja una tendencia. El verano anunció que el Celta saldría como un tiro y la competición en sus siete primeras jornadas no lo ha desmentido. Con 12 puntos, los vigueses están a siete de los 19 con que acabaron la primera vuelta el curso pasado. En estos momentos aventajan en ocho puntos a la zona de descenso, cuando hace solo un año, y de la mano de Luis Enrique, el colchón era de tres.
Propuesta
El atrevimiento como algo irrenunciable
El Celta ya ha tenido adversarios de todo tipo en esta primera secuencia liguera: Un rival de Champions, dos de Europa League y los cuatro restantes compañeros de viaje en la lucha por la supervivencia. Frente a todos ha dado la talla el equipo de Berizzo, que casi siempre ha jugado del mismo modo: Con presión alta en la zona defensiva rival, con tendencia al control de los partidos a través del balón y con agresividad. También asumiendo riesgos en defensa al apostar por un equipo tan largo.
Nivel
Una plantilla por encima de la media
«El Celta está un peldaño por encima de los equipos que luchan por la salvación», comentó Fran Escrivá, en víspera de que el Celta visitara Elche. Ese peldaño es la percepción generalizada. Los vigueses han mantenido el bloque principal del curso pasado (a excepción de Rafinha y Yoel) y han realizado fichajes para aumentar el nivel. Además, jugadores fundamentales como Nolito, Orellana y Krohn-Dehli han dado un paso adelante. Hasta la fecha, y con los equipos llamados a luchar por la supervivencia, los célticos han sumado 10 de 12 puntos posibles (tres victorias y el empate de Córdoba).
El entrenador
La vez que más tardó Berizzo en perder
Eduardo Berizzo es un especialista en buenos arranques. Así lo indican sus números en los proyectos de Estudiantes de La Plata y O?Higgins, pero nunca había aguantado hasta la séptima jornada sin perder. En Argentina lo hizo en la tercera fecha y en Chile tenía su récord en el sexto partido en el torneo clausura del 2013. No es, sin embargo, su mejor arranque en cuanto a puntos en siete partidos. En el equipo de Rancagua, en el Torneo Transición del 2013, sumó 16 puntos de los 21 en juego.
Correcciones
De sufrir, a acabar bien los partidos
El desgaste del Celta en los primeros partidos había convertido en los últimos minutos en un drama hasta que el equipo cambió el chip ante el Elche. En el Martínez Valero fue de menos a más y acabó ganando con una jugada postrera. Frente al Villarreal, se dejó hasta el último gramo de sudor. De hecho, Larrivey tuvo el empate en su cabeza a las puertas de cumplirse el tiempo reglamentario y aunque al final Mario elevó el tercero del Villarreal, los vigueses siempre tuvieron oxígeno.
A mejorar
La contundencia defensiva
Frente al Villarreal volvió a aflorar en el juego celeste las licencias defensivas dejando a un lado el músculo exhibido en Elche. Los célticos pecaron de blandos en los dos goles de Moi Gómez, especialmente en el segundo, con Fontás en el medio del campo y Cabral reculando, y al mismo tiempo con imprecisiones en el pase a la hora de la salida de balón. De hecho, el conjunto castellonense interceptó 38 balones a lo largo de la contienda.