«Resort» balompédico para el Celta

El Marbella Football Center, que ha visitado media Europa, acogerá la primera concentración estival

Imágenes de la instalación que acogerá la primera fase de preparación del Celta este verano.
Imágenes de la instalación que acogerá la primera fase de preparación del Celta este verano.

vigo / la voz

Una década después el Celta recupera sus pretemporadas lejos de casa y lo hace en un «resort» balompédico que han visitado más de un centenar de equipos europeos, muchos de ellos de primer nivel. El Marbella Football Center, que acogerá al equipo de Eduardo Berizzo entre el 13 y el 25 de julio, es una instalación dedicada al fútbol que cuenta con 56.000 metros cuadrados de césped natural como carta de presentación.

El recinto marbellí cuenta con 4 campos fútbol 11 completos, con luz artificial y medidas FIFA (105 x 65 metros) y otros cuatro más de fútbol 7. Hay que recordar que la primera solicitud del entrenador fue contar con dos recintos pegados para poder alternar y rotar el trabajo con el preparador físico Pablo Fernández.

A mayores, la instalación cuenta con cuatro vestuarios para equipos y 3 para entrenadores, gimnasio, área de Spa y centro médico. En el campo principal, además, hay una tribuna para albergar a más de 1.000 personas en caso de que se dispute en la instalación algún partido.

Por el Marbella Football Center han pasado en los últimos tiempos escuadras como el AZ Almaark holandés, el Zuilte Waregem, uno de los grandes animadores de la Liga belga, o dos clásicos suizos como el Basilea 1892 y el Grasshoppers. También el Dinamo de Kiev y el Spartak de Moscú, entre muchos otros. De la Liga española los últimos visitantes han sido Granada y Sevilla, los dos antes del final de Liga.

Por primera vez desde el año 2006, el equipo vigués pone distancia en su preparación estival e incluso a finales de julio abandonará la península Ibérica, algo que no ha ocurrido en los últimos tiempos. De hecho, la única vez que ha salido a lo largo de este tiempo ha sido a Quiaios (Figueira da Foz, Portugal) en el verano del retorno a Primera división. Todo lo demás ha sido en casa con una visita obligada a Melgaço. En esta ocasión el club se marchará en una primera fase, a partir del 13 de julio, a la zona de Marbella y a principios de agosto a Inglaterra, en donde ya tiene comprometidos dos partidos.

Después de muchos años en Galicia, en zonas como Sarria o Mondariz, el Celta del esplendor europeo -y los números rojos- comenzó su periplo estival por Europa. En 1999 eligió Suiza como punto de destino, aunque aquel verano fue una pequeña excepción, ya que al año siguiente llegó la clasificación europea vía Intertoto y dos visitas consecutivas a Mondariz.

La norma viajera quedó implantada en el año 2002, con una visita al Valle de Aosta, en Italia, para ir al año siguiente a la localidad holandesa de Ermelo, en el 2004 a los Alpes franceses, a Aix-Les-Bains, con diez días repletos de partidos ante equipos con pedigrí como el PSG, Olympique, Servett o Saint Etienne. En el 2005 a Gante (Bélgica). De aquella última referencia queda en la memoria los 13 días en suelo belga con cinco partidos de alto rango ante conjunto de la Primera de Holanda y de Bélgica.

Este tipo de pretemporadas tocaron a su fin con los acontecimientos del años 2007: el descenso, el agujero negro económico y el cambio de filosofía con un giro radical hacia la austeridad. Entonces A Madroa se convirtió en el escenario habitual de trabajo (con un microclima benigno ideal para el verano) y la visita a la localidad fronteriza de Melgaço como un ritual que se repitió en seis de los últimos siete años. Tan solo en el 2012, con Paco Herrera en el banquillo, el club optó por irse a Quiaios, en el corazón de Portugal, cerca de Lisboa. En el país luso disputaron los dos primeros partidos de pretemporada antes de regresar a Vigo.

Dos fases diferentes

En el 2014, y de la mano de Berizzo, la preparación estival cel Celta vive un cambio radical. Tras una toma de contacto en A Madroa, el equipo se dirigirá hacia Marbella para pasa una concentración de doce días de duración en donde en principio no están previstos partidos. Según el presidente será para conocerse y para comenzar la puesta a punto. Luego regresarán un par de días a Vigo y le tocará el turno a Inglaterra, en donde la gira está concebida para disputar partidos, de hecho ya están dos confirmados en dos días consecutivos.

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