Las perlas, en el disparadero

Su trabajo en la última temporada con el Celta ha puesto en el escaparate a Mallo, Jonny, Mina y Rubén Blanco, a los que siguen de cerca varios clubes


vigo / la voz

El trabajo que el Celta ha desarrollado en los últimos años con la cantera le ha permitido alimentar al primer equipo con los «frutos» de A Madroa, y a la vez ganarse el reconocimiento internacional por ello. El primer equipo céltico se ha sustentado en las últimas campañas con futbolistas gestados en la base, que han ido ganando protagonismo hasta encontrarse en el disparadero. La presencia de ojeadores supervisando la evolución de los canteranos es ya habitual, y cada poco tiempo surgen rumores de clubes interesados en llevarse a algún futbolista surgido de A Madroa.

Hugo Mallo, Rubén Blanco, Santi Mina o Jonny Castro son algunos de los nombres propios que suscitan interés en otros clubes. En el caso de Mallo, la espectacular temporada que hizo en su debut en Primera, solo truncada por su grave lesión de rodilla, le colocó en un escaparate que ha animado a numerosos clubes a preguntar por su situación. Durante la última campaña las oficinas del director deportivo del Celta, Miguel Torrecilla, y del director general, Antonio Chaves, recibieron algunas llamadas de clubes interesados en saber cuál es la realizad del futbolista. La respuesta siempre ha sido la misma: Tiene contrato en vigor hasta 2018 y su cláusula de rescisión es de 20 millones de euros.

El Valencia o el Inter de Milan son dos de los clubes que siguen muy atentamente la progresión del lateral derecho, que continúa recuperándose de la subluxación de su hombro izquierdo que le impidió jugar los últimos partidos de la temporada.

Otro de los canteranos que está atrayendo las miradas de otros clubes es Jonny Castro. El vigués, que la temporada pasada se encontró de la noche a la mañana jugando en Primera por la lesión de Hugo Mallo, consiguió este curso convencer a Luis Enrique desde el lateral izquierdo, finalizando el curso con un balance muy positivo. Varios clubes siguen sus pasos, y uno de ellos es el Middlesbrough, de la Segunda inglesa, dirigido por Karanka, quien conoce al de Matamá de su paso por las selecciones. En todo caso, esta opción parece más que descartada, a la vista de que Jonny tiene sitio en el Celta, y una cláusula de rescisión de 10 millones.

Mina y Rubén, los que vienen

Rubén Blanco y Santi Mina se han convertido en la imagen que exporta al mundo el trabajo hecho en A Madroa. Tanto es así que el Celta, con quien tienen contrato hasta 2018, ha situado sus cláusulas de rescisión en 20 millones de euros, y atendiendo a las palabras del presidente céltico, Carlos Mouriño, ninguno saldrá por menos.

A Rubén, que la última temporada alternó el trabajo con el primer equipo con la portería del filial, ya le propusieron salir al Getafe en plena temporada, y desde hace tiempo se habla del fuerte interés del Barcelona por ficharle. Quizás el hecho de que Luis Enrique conozca de primera mano al jugador pueda influir en su marcha, aunque la intención del Celta es que continúe en el club y Berizzo decida.

En el caso de Santi Mina, cuyos intereses defiende Jorge Mendes, el Manchester City, entre otros, seguiría desde hace tiempo sus pasos.

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