El Levante reclamó un balón que Yoel detuvo a Barral sobre la raya de gol
16 mar 2014 . Actualizado a las 07:00 h.El marcador del Ciutat de Valencia marcaba el minuto 63 cuando Yoel, al que Barral había puesto a prueba en varias ocasiones, interpretaba las intenciones del delantero levantino y atrapaba un disparo a bocajarro. Frenaba el esférico, pero en su caída hacia atrás, se lo llevaba consigo en el regazo, quedando sobre su cuerpo encima de la misma línea de gol. En ese momento Barral levantaba los brazos y comenzaba a correr hacia la línea el córner para celebrar lo que creía que era el empate ante el Celta. La euforia del delantero, sin embargo, duró a penas unos segundos. El tiempo que tardó en darse cuenta de que Hernández Hernández no validaba el gol. El colegiado consideraba que el balón no había rebasado completamente la línea, y por lo tanto el 0-1 se mantenía inamovible.
«Manda el árbitro, yo creo que no ha entrado», señalaba el portero sobre la que fue una de las jugadas polémicas del encuentro, aunque más tarde las imágenes confirmaban que el balón no llega a rebasar la línea. De hecho, ex árbitros de Primera División se mostraban contundentes tras el encuentro apuntando que la decisión del colegiado había sido la acertada, al percibir que el esférico no llegaba a cruzar en su totalidad la línea que determina gol. «Yo me siento muy bien y satisfecho» razonaba Yoel al reconocer que le había tocado «intervenir en jugadas complicadas y polémicas». El portero no dudaba al señalar que el balón no había entrado, y a él remitía su compañero Nolito. «Desde donde estaba no lo he visto, pero Yoel me ha dicho que el balón no ha traspasado la línea».
Tres penaltis fallados
Barral fue sin duda uno de los protagonistas del Levante-Celta, y no solo por el gol fantasma, sino también por fallar un penalti que estrelló en el travesaño y que es el segundo que le pitan en contra al Celta en la Liga, y el segundo fallado. El primero lo marró Diego Costa en el partido en el Calderón, y ayer fu Barral el que no aprovechó la pena máxima. Para redondear la relación del Celta con los penaltis, el único que le han pitado a favor, disparado por Charles en San Mamés, tampoco se convirtió en gol.