El club israelí quiere que el jugador dispute esta noche un partido de Copa, y los vigueses condicionan su fichaje a que se incorpore hoy mismo
29 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.La llegada de Omer Damari al Celta, que el propio futbolista daba por hecha al mediodía de ayer, se enredó a lo largo de la tarde hasta el punto de que en Israel se daba por descartada la operación a última hora. Las gestiones para que el delantero del Hapoel de Tel Aviv se incorporase al equipo de Luis Enrique dieron sus frutos por la mañana, pero la diferencia de criterio respecto a cuándo debía llegar a Vigo, así como la presión de los hinchas del club, pueden haber dado al traste la operación.
Fuentes israelíes vinculadas a la operación consultadas ayer por La Voz explicaron que «ahora parece muy difícil que vaya a haber acuerdo. Casi no hay posibilidad porque el Hapoel juega un partido de Copa mañana [por hoy] y no quieren dejarlo ir. Esa es la situación, y el Celta tampoco puede esperarle».
Según recogieron a lo largo del día medios hebreos, que prácticamente telegrafiaron las negociaciones del Celta para incorporar al pichichi de la Primera israelí, el club que preside Mouriño y el Hapoel acordaron la cesión de Dameri hasta junio a cambio de 350.000 euros, y con una opción de compra de 1,7 millones. Esta negociación contó con el visto bueno de Luzon Amos, presidente del Tikva Petah Maccabi, dueño de la mitad del pase del jugador, y que estaría negociando la adquisición del restante 50 % de los derechos del futbolista.
Tal y como se recoge en Israel, por la mañana la operación estaba tan encaminada que el propio Damari señaló al medio Ynet que «mañana por la mañana estoy volando a España. Estoy triste porque me voy del Hapoel, pero feliz de llegar a la Liga española». Sin embargo, los acontecimientos tomaron un nuevo rumbo.
Primeramente fue el Hapoel el que pidió que la llegada del futbolista a Vigo se retrasase 24 horas para que el pudiese jugar el partido de Copa que el conjunto de Tel Aviv tiene esta noche (21 horas) frente al Hapoel Haifa. Y la respuesta que recibieron del Celta, según se recoge en los medios hebreos, fue contundente: o el jugador llegaba hoy a la ciudad, o se daba por descartada.
Los accionistas, en acción
Por si ese giro no fuese el último, las negociaciones se tensaron aún más con la entrada en acción de aficionados del Hapoel que no eran favorables a que el equipo se quedase sin su figura. Desde Israel se apunta que incluso habrían solicitado un préstamo para que el club conservase al ariete. En ese sentido, desde Israel explican que el Hapoel «es un equipo que manejan hinchas del club». Queda por ver ahora si el jugador fuerza su salida y recala hoy en Vigo.
«Mañana estoy volando a España, me voy triste del Hapoel, pero feliz de llegar a la Liga española»
(Declaración por la mañana)