Como se esperaba, la junta general fue un paseo militar para Carlos Mouriño, sin apenas intervenciones de los socios y sacando todas las votaciones adelante por un 74,5 % de los votos. Pero al presidente no le gustó nada la abstención sistemática del 24,5 %. Por eso cogió el micrófono en el momento de someterse a votación el presupuesto del curso 13/14 para decir que «me llama la atención que haya quien no ha votado a favor este presupuesto y este balance. A alguien no le gusta nada que el Celta vaya bien, no entendemos cómo algunos accionistas han podido abstenerse y no dar el visto bueno a estas cuentas».
Casi un par de horas después, a la hora de valorar el cónclave no volvió a reiterar su contrariedad que se trataba de un solo voto. «No me sorprende porque no es mucha abstención, sino una sola abstención», indicó. ¿Y está localizado ese voto? «Perfectamente».
En la octava junta general ordinaria dirigida por Carlos Mouriño se dieron cita medio centenar de accionistas, estando representado 167.211 títulos, el 44,35 % del capital social. Teniendo en cuenta de que Mouriño aportó la mayoría de los títulos y que el abogado Pablo Viana, presente en la sala pero que no intervino, posee el 15 % de los títulos del grupo sindicado, todo apunta a que la representación de Novagalicia Banco fue la gran ausente en el cónclave. La entidad financiera, segunda en el accionariado del club, nunca ha dado un paso al frente.
Al margen de la abstención, sin ningún voto en contra, tan solo dos socios, y por motivos muy puntuales, tomaron la palabra en la junta general. El primero para interesarse con el stock de camisetas en la tienda oficial, y el segundo para pedir datos sobre la contratación y posterior destitución de Abel. Mouriño desveló que también pensaban en Cúper.