Tengo la sensación de que el Celta tiene muy claro a lo que juega, ataca bien, ya sea de forma combinativa o a la contra, pero a las veces le cuesta mucho defender y esto se traduce en que deja los partidos abiertos. Se vio no solo ante el Athletic, sino también en los otros encuentros de Liga. El Celta tiene por delante trabajo a nivel defensivo. Es donde más tiene que trabajar, puesto que el resto de su fútbol es profundo y genera ocasiones, pero cuando se las crean, sufre. El de Bilbao fue un partido similar al del Betis, con ocasiones para el rival y con llegadas para el Celta. En San Mamés los de Luis Enrique, cuando consiguieron salir, tuvieron opciones claras, pero sin embargo sufrían demasiado a la hora de detener al rival. Hay trabajo por delante.