El triunfo en Sevilla no oculta un primer tiempo céltico desastroso
26 ago 2013 . Actualizado a las 07:00 h.En un universo resultadista, la victoria del Celta en casa del Betis taparía cada fallo celeste, sin embargo, los tres puntos conseguidos en Sevilla no son suficientes para ocultar las dudas generadas por el equipo de Luis Enrique en la primera parte. Y es que los vigueses ofrecieron los primeros 45 minutos un recital que rozó el esperpento.
el once
Luis Enrique repite alineación
El Celta concluyó la semana presentando un once idéntico al que Luis Enrique había alineado en el comienzo. Fontás y Cabral son por el momento las piezas del centro de la defensa, respaldados por un Oubiña que comparte medio campo con Álex López, y Krohn-Dehli, pero cuyo cometido pasa más por la defensa que por la creación. Nolito por la izquierda, Augusto por la derecha y Charles en punta de ataque completan el puzle celeste.
¿y el fútbol?
Un juego triturado
Como si su fútbol hubiese pasado por una trituradora. Así fue la primera mitad de los celestes, que hicieron del error seña de identidad y que pudieron dar gracias de llegar al descanso con un milagroso 0-0 en el marcador atribuible únicamente al excelso papel de Yoel. La defensa céltica careció de criterio y sufrió con cada embestida y cada acción a balón parado de los béticos. Cuando el balón se alejaba de la meta viguesa, la tendencia no cambiaba. Errores casi infantiles costaban de nuevo el esférico a un Celta que que se olvidó la creatividad a la hora de generar. En los últimos metros solo Augusto parecía saber que había tres puntos en juego. El cambio de cara vigués, ciertamente ayudados por un Betis que bajó revoluciones, y apoyado en la recuperación del poso perdido, viraron el rumbo de un equipo que precisa combinar y que todavía no tiene afinado su ataque.
la defensa
La fiabilidad en cuestión
La defensa celeste sigue sin transmitir la fiabilidad exigida por Primera. Toni peca novato en el lateral, a los centrales les cuesta despejar -se vio en el gol bético-, Hugo precisa seguir rodándose, y si Oubiña no respalda con buen criterio a la zaga, el Celta sufre en exceso. Los equipos verticales y rápidos son letales para los vigueses.
la estrategia
La eterna materia pendiente
El Celta sufre con cada acción a balón parado que concede al contrario. No es nuevo; ese pavor a la estrategia ya es heredada del curso pasado, pero los balones que Verdú sacó frente a la portería de Yoel demostraron de nuevo la desnudez de los vigueses a la hora de contrarrestar estas acciones.
el ataque
Pólvora a medias
Dos partidos y dos goles distancian a este Celta del del curso pasado, sin embargo, el ataque todavía necesita madurar.
análisis arranque con victoria a domicilio