La primera final por la permanencia

Xosé Ramón Castro
x. r. castro VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

XOAN CARLOS GIL

El Celta vuelve a Balaídos con Oubiña y con la necesidad de cortar la racha ante el Mallorca

18 nov 2012 . Actualizado a las 13:24 h.

El Celta vuelve a casa con la obligación de resolver la primera situación comprometida desde su regreso a Primera. El equipo de Herrera no gana desde el 5 de octubre cuando se impusiera al Sevilla. Cuatro partidos después, tres de ellos fuera de Balaídos, los celestes sienten por primera vez el aliento del descenso. Un punto de doce posibles tiene la culpa. Son las secuelas del Tourmalet y un cúmulo de despropósitos en territorio vallecano.

Los vigueses recuperan para recibir al Mallorca a su capitán y a su sistema más ofensivo. Oubiña estuvo fuera del partido de Vallecas y hoy vuelve para gobernar un centro del campo que apostará por el doble pivote. Salvo sorpresas, el Celta volverá hoy al 1-4-2-3-1 en donde Borja será la única novedad con respecto al partido del sábado pasado. Ocupará el lugar del sancionado Cabral. El viaje del regreso al pasado táctico supondrá que Augusto vuelve a pegarse a la línea de cal en la derecha y que Krohn-Delhi tendrá mayor libertad de movimientos en la izquierda. A cambio Álex López tendrá que perder presencia ofensiva.

Pero un partido contra un equipo de Caparrós siempre está condicionado por los métodos del técnico utrerano. Poco importa que los bermellones hayan pasado de Europa al sótano de la Liga después de seis derrotas consecutivas o que fuera de casa mejoren la estadística del Celta por poco (llevan dos empates) o que las lesiones le persigan desde hace tiempo. Su presión defensiva con dos líneas muy intensas y su velocidad a la contra son dignas de respeto. Por eso el Celta buscará arriba su versión más vertical (con la exigencia de acabar todas las jugadas) y atrás persistirá en la necesidad de ganar contundencia (el equipo concede más remates que faltas comete). Mantener la portería a cero sería el mejor modo de aplacar las dudas surgidas ante el Rayo Vallecano. Será la segunda oportunidad para un cuarteto íntegramente canterano.

De paso, acabar por fin con once sobre el terreno de juego y sin una decisión arbitral que llene de controversia la semana. Que el Celta gane a pierda por sus propios errores (Herrera dixit).