Desquició a Leo Messi, al que incluso detuvo un penalti, la temporada pasada en el Camp Nou, pero esa contienda le ha marcado por completo
02 nov 2012 . Actualizado a las 06:00 h.Poco tiempo después de aquella noche, Javi Varas tomó conciencia de lo que había hecho. Es difícil que el portero se olvide algún día de aquel 22 de octubre de 2011. Era la novena jornada de una Liga en la que el Real Madrid de José Mourinho amenazaba por segunda temporada consecutiva la hegemonía del Barça de Pep Guardiola.
El Sevilla visitaba el Camp Nou. Los números no invitaban al optimismo en Nervión. El equipo había salido goleado del estadio culé en sus últimas tres visitas: 4-0 (temporadas 2008-09 y 2009-10) y 5-0 (temporada 2010-11).
Pero aquella noche, los futbolistas del Barcelona se estrellaron contra un inesperado protagonista: Javi Varas, el suplente de Andrés Palop para unos, su sustituto para otros. Su figura se agigantó en la misma medida en la que se empequeñecía la del internacional argentino Leo Messi, al que detuvo un penalti en el tiempo de descuento.
El portero agrandaba su leyenda a costa del mejor futbolista de los últimos años, y posiblemente de todos los tiempos. «Parar un penalti a Leo [Messi] en el último minuto hizo que todo se magnificase un poco más, pero creo que al final ese partido me hizo más daño que beneficio porque es injusto que me valoren solo por ese partido», explica Javi Varas.
Aquella parada fenomenal en el tiempo de descuento, a la altura de una actuación excelsa, disparó la popularidad del ahora portero celeste. «Fue positivo porque me dio a conocer, pero creo a lo largo de mi carrera hice más partidos completos que aquel. Ese partido me persigue», admite resignado Javi Varas, a quien los atacantes azulgranas no lograran batir en aquel choque a pesar de realizar 15 disparos a puerta.
Mañana el meta sevillano recuperará la titularidad tras descansar en el duelo de Copa del Rey frente al Almería. Y lo hará en el mismo escenario que hace un año lo catapultó a la fama, de nuevo con la amenaza del argentino Leo Messi, de récord en récord, en frente.
«Esa actuación me hizo más daño que beneficio, porque es injusto que se me valore solo por ese encuentro»