El Gobierno destina 3,8 millones de euros para paliar los efectos de los incendios del verano del 2025 en la cuenca del Miño-Sil
GALICIA
El Ejecutivo detalló que en la actualidad trabajan 19 brigadas manuales con el apoyo puntual de medios mecanizados: una en Lugo, 12 en Ourense y seis en León
20 ene 2026 . Actualizado a las 21:20 h.El Gobierno invierte más de 3,8 millones de euros para reducir los efectos de los incendios registrados el verano del año pasado en las inmediaciones de los ríos de la cuenca del Miño-Sil en las provincias de Lugo y Ourense. Respondiendo a una pregunta escrita registrada por Néstor Rego, diputado del BNG en el Congreso, el Ejecutivo nacional explicó que, tras la extinción de los fuegos, la Confederación Hidrográfica del Miño Sil —CHMS— inició los trabajos de los análisis de las afecciones y que, en el pasado mes de septiembre, enviaron 10 brigadas del Programa de Conservación de Cauces para llevar a cabo trabajos urgentes al no disponer de un encargo específico sobre las actuaciones. La suma total de esta inversión ascendió a 282.436 euros.
De la misma forma, apuntó que, con fecha el 24 de septiembre, se autorizó la ejecución de las actuaciones de emergencia para reparar daños por estos incendios en la cuenca por un importe de 3 millones de euros. Dentro de estas actuaciones, el Gobierno detalló que en la actualidad trabajan 19 brigadas manuales con el apoyo puntual de medios mecanizados —una en Lugo, 12 en Ourense y seis en León—, con la ayuda de las 10 brigadas ordinarias que trabajan anualmente.
Según explicó el Ejecutivo, la tipología de estas actuaciones consisten en labores de contención y remediación como barreras vegetales para minimizar la erosión y la pérdida de suelo fértil. Además, apuntó que el proceso de corrección de los efectos de los incendios se adapta en todo momento a las variables que se detecten y, además, corrige y mejora las medidas en coordinación con las necesidades de los ayuntamientos afectados.
En último lugar, señalan que se han implementado actuaciones complementarias en las zonas de influencia de las captaciones para abastecimiento y que han extendido agua arriba de faginas y albarradas —unas estructuras de bioingeniería forestal, hechas con ramas y troncos, que se emplean tras los incendios forestales para controlar la erosión del suelo—para establecer una cama protectora hecha de paja complementada con el extendido de semillas.