El BNG critica que la Xunta permitirá construir viviendas de 38 metros cuadrados

Adrián Valiño / M. S. REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

La portavoz nacionalista, Alexandra Fernández, en una imagen de archivo.
La portavoz nacionalista, Alexandra Fernández, en una imagen de archivo. BNG | EUROPAPRESS

«Trátase dunha gran contrarreforma do PP para beneficiar os inversores e promotores», ha denunciado la portavoz del Bloque en esta materia, Alexandra Fernández

02 nov 2025 . Actualizado a las 17:23 h.

«A Xunta pretende colar nos presupostos do 2026 unha gran contrarreforma en materia de vivenda que rebenta os estándares de calidade actuais para favorecer a especulación de promotores e investidores», denunció la portavoz de Vivenda del BNG, Alexandra Fernández, sobre los planes del Ejecutivo autonómico para el próximo año. Fernández puso el foco en una de las propuestas, que el PP llama «aloxamentos compartidos» y que para la formación nacionalista «supón un novo mecanismo especulativo que permitirá reducir o tamaño mínimo dos fogares dunha forma absolutamente desproporcionada».

Con las nuevas medidas que pretende implantar la Xunta, la portavoz nacionalista explicó que un piso podrá tener apenas 30 metros cuadrados frente a los 40 que se exigían hasta ahora. Las viviendas de un dormitorio pasarán de tener un mínimo de 45 a solo 31 metros cuadrados, y si antes una familia con hijos que vivía en un piso de dos habitaciones debía disponer como mínimo de 56 metros cuadrados, con el modelo de alojamiento compartido que quiere impulsar el PP «terían que apañarse con apenas 38 metros cadrados. Trátase ademais de promocións que poderán ser privadas e onde a única diferencia cunha vivenda normal é que a lavandaría e a tendedeira son comúns». Además, Fernández aclaró que el Ejecutivo autonómico, con este modelo de alojamientos compartidos, facilita su tramitación urbanística de forma excepcional, permitiendo aumentar los ya de por sí altos márgenes de rentabilidad inmobiliaria.

«Esta é a proposta da Xunta na que ante unha necesidade como é a vivenda, haxa inversores e promotores que gañen moitísimo máis construíndo cada vez peores aloxamentos, permitindo minipisos que se ofrecen a calquera prezo e cunha soa praza de aparcamento cada cinco unidades habitacionais», señaló Fernández. Paralelamente, relacionó esta idea de favorecer la precarización de un bien de primera necesidad con las políticas del PP de reducción de normas en términos de iluminación, ventilación, altura o privacidad para permitir así que bajos comerciales se puedan transformar en viviendas. 

Al hilo de esto, la portavoz del BNG emplazó a la Xunta a dar marcha atrás a esta contrarreforma y a «apostar pola adquisición pública de vivenda digna que nos permitiría incrementar de forma áxil o escaso parque público de vivenda que temos neste momento».