En este transporte, esta posibilidad está amparada por la ley pero con limitaciones difíciles de verificar. Cuéntanos tu experiencia
08 oct 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Con ciertas restricciones que a veces no se cumplen, viajar de pie en los autobuses urbanos es algo consolidado desde los orígenes de este sistema de transportes en las ciudades. De ahí que los vehículos estén preparados con distintos elementos de sujeción para unos trayectos en los que puede haber imprevistos, pero a velocidades moderadas que limitan la posibilidad de daños. Otra cosa son los buses interurbanos, donde la posibilidad de viajar de pie está amparada por la ley con limitaciones difíciles de supervisar en la realidad cotidiana. Se trata de una práctica excepcional, vinculada a episodios de alta demanda que, o no son previsibles, o simplemente no se prevén.
Los autobuses deben contar con asideros en la parte superior de los asientos para que los usuarios que van de pie puedan agarrarse. Pero no deja de ser paradójico que los autobuses matriculados a partir del 2007 estén obligados a llevar cinturón de seguridad en los asientos, y que los viajeros deban abrochárselos, mientras muy cerca hay personas que van de pie.