El PP interrumpe una votación en el Parlamento por la ausencia de un diputado

M. V. SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

Exterior del Pazo do Hórreo, sede del Parlamento de Galicia
Exterior del Pazo do Hórreo, sede del Parlamento de Galicia XOAN A. SOLER

El PSdeG elevará una queja a la Mesa de la Cámara gallega por incumplir el reglamento

19 jun 2024 . Actualizado a las 20:08 h.

La comisión séptima del Parlamento gallego, sobre agricultura, alimentación, gandaría e montes, encaró las votaciones de esta tarde con anécdota. A la hora de votar una proposición no de ley que demandaba a la Xunta reclamar al Gobierno central que modifique el real decreto sobre explotaciones avícolas de autoconsumo, la presidenta de la comisión, la popular Encarna Amigo, reparó en la ausencia de uno de sus compañero de grupo parlamentario.

Dos diputadas del PP salieron de la sala a buscarle, mientras el resto de parlamentarios reían o negaban con la cabeza con gesto reprobatorio. Una vez tomó asiento, pocos segundos después, Amigo pidió comprensión por parte de los miembros de la comisión: «Fun flexible con todos, outras veces esperei por algún outro grupo. Sexamos flexibles». La votación siguió así adelante con todos los diputados en su sillón.

Más allá de la anécdota, la interrupción de la votación podría suponer el incumplimiento del artículo 85 del reglamento de la Cámara, que establece que esta no podrá pausarse por «ningunha causa». «Durante o desenvolvemento da votación, a Presidencia non concederá o uso da palabra e ningún deputado poderá entrar no salón nin abandonalo agás caso de forza maior e coa venia da Presidencia», circunstancia, esta última, que sí podría interpretarse. Por ahora, fuentes del PSdeG avanzan que elevarán una queja a la Mesa del Parlamento para que emita un informe jurídico sobre lo ocurrido al considerar que constituye una vulneración de las normas de la Cámara.

La votación salió adelante con el único voto a favor del PP, contrario al registro de gallineros de autoconsumo, mientras que BNG y PSdeG se han abstenido al calificar la iniciativa de «ilóxica» por la necesidad de que este tipo de pequeñas explotaciones avícolas cuenten con un sistema de control por razones de bioseguridad y bienestar animal.