El Gobierno envía refuerzos a Galicia para frenar a los piquetes violentos y garantizar el paso de camiones
GALICIA
Equipos GRS de la Guardia Civil de León se suman al dispositivo establecido en Galicia, formado por dos mil agentes. «Non imos tolerar actos violentos nin coaccións aos que queren traballar», asegura el delegado del Gobierno
17 mar 2022 . Actualizado a las 21:28 h.«Non imos tolerar os actos violentos e coaccións coas personas que si queren traballar». Así de claro se expresó este jueves el delegado del Gobierno en Galicia, José Miñones, sobre los problemas e incidentes que se están detectando en distintos puntos de la comunidad debido al paro del transporte que afecta a toda España. Miñones asegura que hay que garantizar las manifestaciones de protesta, «sempre que sexan pacíficas», pero no pueden verse afectados los servicios esenciales, y por eso la Delegación del Gobierno ha reforzado la presencia policial en Galicia para tratar de garantizar la libre circulación de las mercancías.
En este momento hay dos mil agentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional que se están encargando de la vigilancia del transporte en Galicia. Esos equipos han escoltado ya a 400 camiones desde que comenzó el paro, en las primeras horas de la noche del pasado lunes. El delegado recordó que el paro ha sido convocado «por unha plataforma minoritaria que está actuando de forma violenta e con coaccións». Al dispositivo policial se sumarán en las próximas horas varios equipos de los Grupos Rurales de Seguridad (GRS) de León, que están viajando ahora hacia Galicia y que reforzarán el despliegue policial.
Desde el primer momento se estableció un plan de trabajo para reforzar la vigilancia en los denominados puntos críticos, como los puertos y los polígonos industriales para evitar incidentes y tratar de lograr que los transportistas que quieran trabajar puedan hacerlo. Asimismo, se han establecido vigilancias especiales con camiones de servicios esenciales, como los de transporte de alimentos, de conserveras y de piensos, así como los de mantenimiento de servicios de suministro de agua y de limpieza. Además, son muchas las empresas que han solicitado a la Delegación del Gobierno y a las subdelegaciones de cada provincia la presencia de escoltas policiales para garantizar el desplazamiento de los camiones.
Las fuerzas de seguridad ya han identificado a varias personas que formaban parte de piquetes violentos e incluso en las últimas horas fue interceptada una furgoneta en cuyo interior se transportaban neumáticos y varias garrafas de gasolina, según informaron fuentes del Gobierno.
Desabastecimiento
Pero el conflicto sigue muy activo, como declaró este jueves el portavoz de la Plataforma en Defensa del Sector del Transporte de Mercancías por Carretera Nacional e Internacional, Manuel Hernández, quien dijo que «el paro en Galicia es total» y apunta a que hay un claro desabastecimiento en determinados sectores: «Si el 90 % de los camiones están parados, cómo no van a faltar productos ya».
Hernández dice que esto es una cadena y que «es inevitable que, con el paso de los días, se vean afectados otros sectores. Para que esto no ocurra, para evitarlo, tiene que haber por parte de la Administración voluntad de escucharnos, de reunirse con nosotros, porque las demandas las conocen. Son las mismas que llevamos meses reclamando». En declaraciones a Efe, criticó «el desprecio de la ministra de Transportes a los pequeños transportistas, que son la gran mayoría». Y reiteró que, en la actual situación, no tienen «más remedio que seguir con los camiones parados».
Este portavoz señaló que con el precio del gasoil disparado, «los pequeños transportistas no pueden mover sus camiones, porque estarían perdiendo dinero». Por eso, desde la plataforma le piden a la Administración «que no haga perdurar esto en el tiempo. La situación es crítica. No podemos marcharnos ahora y decir que dentro de un mes vamos a hablar. Tenemos que solucionarlo ahora, porque no podemos poner en marcha nuestros camiones».
En cuanto a las consecuencias que está teniendo la huelga para otros sectores de la economía, Hernández dijo que los transportistas no pueden asumir como una responsabilidad suya «los daños colaterales» de este paro. «Pedimos disculpas, pero nuestros hijos no pueden comer. En estos momentos, no podemos asumir los costes de nuestros negocios ni pagar los gastos de la vida cotidiana de nuestras familias», concluyó.
Carta a Pedro Sánchez
La Asociación Gallega de la Empresa Familiar (AGEF), integrada por 58 empresas con sede social en Galicia, ha enviado este miércoles una carta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la que lo insta a poner fin a la huelga de transportistas y a tomar medidas para que disminuya el precio de los carburantes como medidas para evitar el «tsunami económico» que se avecina en la comunidad.
AGEF recuerda al presidente que Galicia es una comunidad que depende mucho del transporte de mercancías por carretera, por su situación geográfica, dispersión poblacional y ausencia de un corredor ferroviario de transporte de mercancías.
Pero la huelga de transportistas y el precio del combustible están poniendo en jaque a una gran cantidad de empresas. «Puertos donde no se puede descargar el pescado, polígonos sitiados por piquetes que no permiten ni entrar ni salir mercancías, granjas desabastecidas de alimento para sus animales, empresas que no reciben auxiliares y tienen que enviar a su gente a casa», describe la situación AGEF en la carta.
Riesgo de cierre de empresas
«Un tsunami económico con cierres de empresas está a punto de producirse», dicen las empresas gallegas, que le dicen a Sánchez que la inmensa mayoría de empresas de la asociación está sufriendo «enormes pérdidas de facturación y, lo que es peor, pérdidas para siempre de productos perecederos».
Por todo ello, señalan que es urgente tomar medidas inmediatas, tal y como ya lo han hecho países vecinos como Portugal o Francia. AGEF entiende que «la bajada del precio del combustible, con ayudas directas o reducción de los impuestos asociados a los carburantes pondrían fin a este colapso que estamos sufriendo las industrias, la agricultura y las empresas de servicios de Galicia, incluyendo aquí a los propios transportistas».